Vecinos de Echegaray exigen reparar talud del Río Hondo

Más de 180 familias perdieron autos, muebles y enseres entre las aguas negras
Los colonos iniciaron las labores de limpieza de sus hogares; los enseres de la planta baja fueron los más dañados por la filtración del agua del canal (IVAN STEPHENS. EL UNIVERSAL)
30/06/2017
02:19
Rebeca Jiménez Jacinto
Naucalpan, Méx.
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Sacando con una pala tierra y piedras de su automóvil, que quedó sepultado en un alud, Lauro Alberto no se resigna a perder parte de su patrimonio, “exijo el pago de daños, pero así como es el gobierno podría quedarme sin auto”, afirma.

Unas 180 familias se vieron afectadas el miércoles por el desbordamiento del Río Hondo en Rivera de Echegaray, Pastores y El Conde.

“Vivimos una tarde-noche negra y aun hoy seguimos sacando lodo y oliendo la peste de las aguas negras que del Río Hondo, donde incluso pudimos haber muerto por la fuerza del agua que en este punto se conjuga con ductos de Pemex y líneas de alta tensión de la Comisión Federal de Electricidad.

“Urge la restitución de un talud o muro de contención que no existe a lo largo de mil 200 metros de largo del Río Hondo a su paso por Rivera de Echegaray”, señaló Pedro Gutiérrez Silva.

En Rivera de Echegaray y Pastores el agua fluyó con mucha fuerza la tarde del 28 de junio, lo que dejó cubiertas de lodo, tierra y aguas negras a cerca de 160 residencias, más otra veintena afectadas en El Conde.

“Tenemos años pidiendo la reparación del talud del Río Hondo y nadie nos hizo caso. Hoy deben construir de forma inmediata un muro de contención de al menos siete metros de alto por mil 200 metros de largo, sólo para evitar el riesgo en Rivera de Echegaray”, apuntó el arquitecto Carlos Casas, otro de los afectados.

No fueron 20 autos dañados, “tan sólo en Rivera de Echegaray hay 135 casas, cuyas familias tienen en promedio tres vehículos”, apuntó Pedro Gutiérrez; vecinos consternados seguían retirando tierra y lodo de sus casas.

Tan sólo en la calle Río de Los Remedios EL UNIVERSAL contabilizó una treintena de autos dañados.

En otras calles como Rivera de Echegaray, donde el agua subió hasta un metro, familias limpiaban paredes, sacaban salas, libreros, aparatos eléctricos, instrumentos musicales, cantinas, “pues mis botellas, discos, fotografías y documentos flotaron entre las aguas negras”, lamentó Mario Miguel Negrete, quien también perdió su auto.

Brigadas de enfermeras y médicos de la Secretaría de Salud llegaron a la zona donde aplicaron vacunas contra el tétanos, entregaron medicamento para desparasitar y suero oral; en tanto que cerca de mil trabajadores de OAPAS, Protección Civil, Bomberos, servicios públicos, el grupo Tláloc de la Comisión del Agua del Estado de México e incluso del Sistema de Aguas de la Ciudad de México, participaron en la limpieza de casas, cisternas y retiro de tierra y lodo

Para liberar tapones de basura bajo el puente de calzada de Echegaray, personal de servicios públicos retiró del Río Hondo en Naucalpan hasta refrigeradores y sillones enteros.

En Ecatepec, donde la tormenta también generó estragos, el gobierno municipal recolectó más de 50 toneladas de residuos en las calles de las 10 colonias donde el nivel del agua alcanzó hasta 50 centímetros de altura, por lo que consideró que fue la causa principal de que se hayan presentado inundaciones, pues la red hidráulica se tapó por los desperdicios en la vía pública.

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