Interurbano. La ruta rápida de Toluca a la CDMX

Los trabajos en la construcción no paran. El tren recorrerá en 39 minutos los 57.8 kilómetros que separan a Toluca de la Ciudad de México
La estación de Zinacantepec es una de las más avanzadas, pues se trabaja en la colocación de rieles y postes de sujeción (ALEJANDRA LEYVA)
20/03/2017
03:00
Sandra Hernández
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Con cascos y vestimenta de protección, los trabajadores de obra recorren el interior de una máquina excavadora para realizar los últimos ajustes y reiniciar la perforación del Cerro de las Cruces, en la zona de La Marquesa, para construir el bitúnel que conforma el segundo tramo del Tren Interurbano México-Toluca.

De acuerdo con autoridades federales, la obra tiene un avance general de 51% y entrará en operaciones hasta el segundo semestre de 2018, sin que se haya definido la fecha exacta de apertura al público.

En entrevista con EL UNIVERSAL, ingenieros de la empresa asesora SGS, que apoya a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) con la construcción, descartaron la posibilidad de abrir el tren por tramos, como informaron funcionarios de la dependencia anteriormente.

El Tren Interurbano correrá a lo largo de 57.8 kilómetros, se contemplan seis estaciones: Zinacantepec, Pino Suárez, Tecnológico, Lerma, Santa Fe y Observatorio; con un tiempo de recorrido de 39 minutos de terminal a terminal.

Su construcción tuvo un costo de 48 mil 527 millones de pesos, no sufrió un impacto económico significativo por el cambio peso-dólar, pues las adjudicaciones de contratos se realizaron en moneda mexicana y conforme a los efectos inflacionarios anuales de entre 3% y 4%.

 

Tramo I

En el municipio de Zinacantepec, en el Estado de México, se ubica un área donde se construyen talleres y cocheras.

Es una zona de terracería en la que hay montones de tierra y grava; a lo largo de la zona circula la maquinaria pesada.

Estructuras de metal dan forma a la nave que será destinada al depósito y resguardo de trenes donde tendrán cabida 20 unidades.

De forma paralela, se construye otra estructura que será la nave de mantenimiento con capacidad para 10 trenes y en la que se instalarán equipos especializados para la reparación de elementos dañados.

Desde un palomar se visualiza todo el terreno y el inicio de la construcción del centro de control que será el punto neurálgico del Tren Interurbano, así lo comentó el asesor de la empresa SGS, Carlos Mira.

“El edificio cumple dos funciones: La parte que administrará el funcionamiento del tren, más la parte del Centro de Control donde se tendrá el registro y operación completa de los automatismos que se instalarán a lo largo de la línea, la información que ellos generen llegará a este centro de control y, desde ahí, el operador conocerá la ubicación del tren, velocidades, condiciones de operación, si son seguras o si hay alguna perturbación de la línea. Se cuenta con un palomar o centro de control donde vigilará las entradas y salidas de los trenes, tanto de los talleres como de la nave de depósito”.

Luego del área de resguardo se ubica la primera estación del interurbano, que lleva el nombre de Zinacantepec, es la estación más avanzada pues, además de la obra civil, ya se trabaja en la parte electromecánica, esto es, la colocación de rieles, de postes de sujeción y catenarias, elementos que alimentarán eléctricamente a los trenes.

“En este momento están colando los rieles, es una tecnología especial anti descarrilamiento, estamos trabajando desde la estación hacia el inicio del proyecto, que es donde pasaríamos primero los trenes para hacer las pruebas dinámicas”, afirmó José Antonio Mirón, director del tramo I de la empresa SGS.

Enseguida inicia un viaducto elevado. Durante un recorrido por la zona se constató la colocación de columnas y trabes a lo largo del trazo; así como la cimentación de las estaciones Pino Suárez, Tecnológico y Lerma.

 

Tramo II

En el Cerro de las Cruces inicia el segundo tramo que consta de un bitúnel de 4.7 kilómetros de largo. Los trabajadores entran y salen por ambas excavaciones, el objetivo es ajustar las bandas transportadoras de la tuneladora, que sirven para extraer el material, como tierra y piedras, que va cortando la máquina.

Al interior de la excavadora hay un área de control, donde cámaras de video monitorean toda la máquina, así como la instalación de dovelas, que son elementos estructurales que dan forma al túnel.

Hasta el momento, sólo se han excavado 180 metros, lo que representa 4% del total del túnel, y se han extraído 11 mil metros cúbicos de tierra.

El director de dicho tramo, Juan Francisco Moreira Ríos, explicó que se realizaron sondeos a lo largo del trazo para ubicar fallas geológicas y acuíferos. Sostuvo que no se esperan problemas de construcción, pues el túnel pasará por debajo de los mantos.

Asimismo, reportó que se tienen instrumentadas las casas que se ubican a lo largo del Cerro de las Cruces, es decir, se colocaron inclinómetros, deformímetros y piezómetros para monitorear si hay daños estructurales por la excavación.

El ingeniero no detalló cuántas casas se han instrumentado al momento, no obstante, dijo que todas están vigiladas.

“[La instrumentación] se hace con un perito estructurista. Va a haber un notariado para que se dé fe en el estado en que se encuentran esas casas, para que cuando pase la máquina no haya reclamos de que se agrietó, (…). Todo está detectado en superficie, todo está instrumentado en superficie y también el túnel”.

 

Tramo III

Luego del túnel, se ubica la tercera parte del interurbano que va de Santa Fe a Observatorio, en la Ciudad de México, y que corre paralelo a la carretera México-Toluca.

Ese tramo, cuya construcción está a cargo del gobierno capitalino, es el menos avanzado de los tres, pues se trabaja en la colocación de elementos de cimentación profunda como zapatas y pilas.

El director del área, el ingeniero y funcionario de la SCT, Carlos Espinosa González, aseguró que la coordinación con el gobierno de la Ciudad de México “es sumamente estrecha”, y descartó que las obras se hayan retrasado.

“Todo ha ido saliendo conforme se van a autorizando los permisos y favorablemente el programa, la intención es terminar hacia finales de año la totalidad de la obra civil. Lo que va a dar cabida a que se trabaje la obra electromecánica y a principios de 2018 empiecen las pruebas de operación.

“No ha hecho algo mal el gobierno de la Ciudad, la calidad de la construcción es de clase mundial, no tenemos nada qué pedir en países desarrollados porque la calidad de esta obra compite con la calidad de cualquier otra”.

Actualmente se trabaja en la excavación y colocación de pilas en la zona donde se erigirá la estación de Santa Fe, que será sobre el vaso regular Totolapa.

La Secretaría de Obras y Servicios (Sobse) desvió tres canales del vaso regulador para cimentar la construcción, el objetivo es que la zona no presente inundaciones en caso de lluvias fuertes.

Para la conformación de la última estación, que llegará a Observatorio, se llevan a cabo trabajos de geotecnia y de sondeo en una área contigua donde se erigirá la estación final del tren.

La Sobse informó que en un mes y medio habrá cierres parciales de arterias vehiculares sin que se hayan definido las vialidades que serán confinadas.

 

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