Historia. Pide perdón tras asesinar a su madre

También mató a su casera bajo la influencia de las drogas
El inculpado asfixió a ambas víctimas. Uno de sus hermanos descubrió el asesinato, lo que provocó una persecución por calles de la colonia Adolfo Ruiz Cortines, en Coyoacán. (CORTESÍA)
18/02/2017
01:13
Eduardo Hernández
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Arrepentido, un joven de 22 años de edad les ofreció disculpas a sus hermanos después de haber asesinado a su madre y también a la señora que le rentaba un cuarto en la calle Xoloc, colonia Adolfo Ruiz Cortines. Los homicidios los perpetró bajo la influencia de las drogas.

A principios de este mes, el joven pidió a uno de sus conocidos que le llevara droga a su domicilio, un cuarto que rentaba por 2 mil 800 pesos; el proveedor llegó y le solicitó que le permitiera consumirla en el lugar.

Después de unos minutos, el imputado decidió ir al baño y dejó a su amigo solo en el cuarto, tras pasar algunos minutos escuchó un golpe, por lo que decidió salir para verificar que había ocurrido, se percató que su acompañante había agredido a la arrendataria de su cuarto, a quien dejó herida, en ese momento el otro sujeto huyó, mientras que el inculpado decidió asesinar a la mujer asfixiandola.

Tras asesinarla, envolvió el cuerpo de la víctima en sábanas y lo escondió debajo de la cama, mientras que durante los siguientes días, junto con su cómplice, robaron varios objetos de valor del inmueble.

El 15 de febrero, la madre del inculpado llegó al departamento y le dijo a éste que sabía lo que ocurrió con la casera, por lo que le advirtió que lo denunciaría ante las autoridades.

Ante la advertencia de la madre, el joven decidió matarla, y tras simular que la abrazaría, la asfixió; posteriormente, dejó el cadáver dentro de una de las habitaciones, y continuó consumiendo drogas.

El hombre fue detenido el 16 de febrero, cuando el joven corría de un inmueble de la calle Xoloc, seguido de otro hombre que solicitó auxilio para capturarlo acusándolo de matar a su madre, se inició una persecución que concluyó en la calle Diego Rivera. Al realizarle una revisión se encontró en la bolsa derecha de su pantalón una bolsa de plástico con marihuana y también presentaba manchas de sangre en ambas manos.

Al regresar al domicilio los policías preventivos observaron que en el suelo del cuarto que rentaba el detenido se encontraba una mujer de 51 años y sin vida identificada por ambos hermanos como su madre, que presentaba manchas hemáticas en la boca.

Un fuerte olor a descomposición motivó una búsqueda en la misma habitación donde fue hallado el cuerpo sin vida de otra mujer, de 76 años, la propietaria del domicilio.

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