Cetram Constitución, caos de movilidad e inseguridad

Usuarios se quejan por la falta de señalizaciones en el paradero
Usuarios se quejan de que no hay señalamientos para saber en qué anden pueden tomar su transporte. El gobierno de la CDMX destinó policías para agilizar el tránsito, pero sólo se instalan en horas pico (GERMÁN GARCÍA. EL UNIVERSAL)
27/01/2017
01:12
Sandra Hernández
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En el Centro de Transferencia Modal (Cetram) de Constitución, en Iztapalapa, donde el Gobierno de la Ciudad de México entregó una concesión por 40 años a una empresa privada, priva un caos de movilidad e infraestructura urbana.

Ambulantaje, banquetas quebradas, vallas de metal rotas, basura y tierra son la constante en ese lugar. A lo largo de los camellones se visualizan hoyos en la tierra los cuales están señalados con bandas de plástico amarillas que dicen “precaución”.

El Cetram se ubica a un costado de la estación del Metro Constitución de 1917 con dirección al oriente, hay dos puentes con cinco escaleras cada uno por donde los usuarios del Metro pueden bajar para abordar las unidades de transporte público.

El Centro de Transferencia Modal cuenta con siete salidas de autobuses y microbuses, que, de acuerdo a las autoridades capitalinas, ocupan 484 unidades que, a lo largo del día, se forman para partir a diferentes zonas de la Ciudad, principalmente al sur y oriente de las delegaciones Tláhuac, y zonas como Cuemanco, Ciudad Universitaria y Perisur.

Sin embargo, la falta de señalización en el lugar confunde a los usuarios, quienes constantemente preguntan cuál es la salida para abordar el camión que los llevará a su destino.

Problemáticas de movilidad. Martha Ramos, de 56 años de edad, transita por primera vez por el Cetram de Constitución para acudir al centro comercial Gran Sur. Debe llegar en una hora, sin embargo, ya perdió 15 minutos buscando la salida correcta del autobús.

“Bajas del Metro y no hay una anuncio donde vengan las direcciones de los autobuses como en Zapata, donde se te indica con letras a dónde van las micros”, se queja la usuaria.

Otra de las problemáticas de movilidad se centra en uno de los puentes que desemboca a la calzada Ermita Iztapalapa, donde microbuses de diferentes ramales y una fila de taxis, están a la espera de las personas provenientes del Metro Constitución de 1917.

La fluidez del tránsito de los automóviles se detiene en ese punto, pues las unidades se bloquean el paso entre sí, lo que ocasiona un cuello de botella.

Oferta y demanda. Hace unos meses la delegación Iztapalapa inició con un operativo de reordenamiento de unidades de transporte público en la zona del Cetram Constitución, sin embargo, los policías tienen horarios de operación y sólo se instalan en horas pico.

El ambulantaje es otro problema que se concentra en las salidas de las escaleras y ofertan dulces. Los puestos de fruta se colocan durante la mañana y tarde, y por la noche dan paso a los puestos de pan, pizza y hasta zapatos.

Durante la mañana, los policías recorren el Cetram, sin embargo, su presencia no es lo suficiente como para tranquilizar a la ciudadanía, que se siente insegura.

“Los puestos son los únicos que tienen luz, todo lo demás está oscuro. Hay mucho indigente, y como mujeres, eso nos hace sentir vulnerables. Aunque es de día, también se siente inseguro aquí, es que no ves gente, está muy solo”, señaló una joven morena de 32 años de edad que no quiso mencionar su nombre.

Relató que todos los días pasa por el Cetram para dirigirse al Metro y luego a su trabajo ubicado en el Centro Histórico.

“Pues me gustaría que hubiera más seguridad, que hubiera más luz [alumbrado público], que lo limpien [los pasillos] porque eso atrae a la delincuencia, (…). Yo paso por acá diario desde hace unos seis años, y siempre lo he visto igual de mal”.

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