Uber se protege ante la "cacería" de taxistas

Luego de manifestaciones y frente al rechazo del gremio, la empresa difunde recomendaciones entre sus choferes para evitar que sean víctimas de agresiones
Gerardo, conductor de Uber, asegura que ante la situación de inseguridad que viven sólo le queda encomendarse a Dios y estar alerta sobre qué tipo de personas solicitan el servicio, para detectar a posible agresores y negar el servicio
29/05/2015
03:56
Ricardo Gómez
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Ante las manifestaciones de rechazo por parte de taxistas regulares, la empresa Uber remitió a sus choferes diversas medidas de seguridad para evitar ser víctimas de agresiones.

De acuerdo con testimonios de choferes de este sistema, que por medio de una aplicación permite contratar servicios de taxi desde el teléfono celular, ahora los conductores deben vestir más casual y menos formal.

Lo anterior con el fin de pasar inadvertidos y evitar que los taxistas regulares los identifiquen.

Los trabajadores del volante en Uber tienen habilitados grupos de WhatssApp y constantemente reciben instrucciones y recomendaciones de la empresa, además de las que ellos mismos se hacen entre sí.

Relatan que las agresiones en su contra son frecuentes, sobre todo a manos de los taxistas regulares y refieren que compañeros ya han sido golpeados.

“Ahora tenemos que subir adelante al usuario para más seguridad de él y nuestra, para evadirlos un poco (a sus opositores)”, dijo un chofer de Uber.

Los choferes también suelen marcar al número telefónico del usuario cuando van llegando al lugar citado, para verificar que sea un ciudadano quien los llama, pues se han detectado que taxistas usan la app para agredirlos, cuando arriban a prestar el servicio.

Cuanto un taxista Uber detecta una posible agresión, de inmediato se aleja, cancela el servicio —explicando el motivo— para que la tarjeta de crédito con la que se pidió el transporte sea ubicada y cancelada.

“(Los taxistas normales) nos piden el servicio. Nos corretean con los coches y tenemos que irnos a la fuga”, dice uno de los implicados.

EL UNIVERSAL informó ayer que organizaciones de transportistas del Estado de México iniciaron un “operativo” en los municipios conlindantes con el Distrito Federal, con el fin de cazar a las unidades de Uber y Cabify, esta última empresa presta un servicio similar en esa zona.

El lunes pasado, organizaciones de taxistas en el Distrito Federal realizaron manifestaciones para demandar al gobierno capitalino que cese la prestación del servicio de Uber.

Tableros limpios. Otra medida, explicaron los choferes Uber, para enfrentar la ola de rechazo en su contra, es ocultar el teléfono celular, que es el aparato por el que se guían y se conectan con la empresa Uber para los servicios; es decir, les piden no poner a la vista el teléfono.

“Nos pidieron que vistiéramos un poquito menos llamativo, para despistarlos un poco. Debemos de traer camisa de vestir, pantalón de vestir, corbata y saco, pero ahorita tenemos que disimular un poquito”, dijo uno de los choferes Uber consultados por EL UNIVERSAL, sobre las medidas.

En Santa Fe los choferes Uber reportan que hay un compañero golpeado, por ello les piden ahora máxima alerta y mucha precaución.

El clima de confrontación no impide a Uber y sus trabajadores defender su labor. Consideran que no están haciendo nada malo ni ilegal, pues la empresa paga impuestos y le transfieren 20% de cada pasaje a la empresa. Además están asegurados por daños a terceros.

De igual forma los filtros son más estrictos, pues para pertenecer a Uber los conductores deben pasar una serie de pruebas, contar con carta de antecedentes no penales y tienen que ser avalados en exámenes de ubicación y toxicológicos. Destacan además que los choferes de Uber son monitoreados y calificados por los usuarios.

Se cuidan entre ellos. En calles del Centro Histórico, Gerardo, conductor de Uber desde hace más de seis meses, llega al punto de reunión que la aplicación señala, comenta a EL UNIVERSAL que fue contratado para manejar un vehículo a un socio de esta empresa, pero que anteriormente fue conductor de un taxi.

Iniciando el viaje, Gerardo dice que no conoce a todos los operadores; sin embargo, ha tenido contacto con algunos y ahora con el problema con los taxistas han tenido que avisarse dónde son las zonas de peligro.

“Regularmente no nos conocemos porque no tenemos una base, pero a algunos que trabajaban en la base de taxis donde yo, ahora laboran para Uber y nos cuidamos”, apunta.

Mirando siempre al frente, para no perder el control del vehículo, el conductor platica que hasta sus jefes les muestran cuáles zonas son conflictivas para trabajar.

“Identificamos las zonas donde hay problemas con los taxistas, por decir Arcos Bosques, lugares en la Roma, la Condesa, Plaza Antara, evita uno recoger servicios ahí”, explica.

Mecanismos. Al ver que podría estar en peligro la integridad de los pasajeros o de ellos mismos, los operadores de Uber llevan a cabo diversos mecanismos de cuidado.

“Nosotros le hablamos al cliente y le decimos que los recogemos antes o después, si no quieren pues con mucha pena les cancelamos el servicio”, explica el conductor de Uber.

A unos metros de concluir el viaje, Gerardo revela que tiene conocimiento de que algunos operadores han sido agredidos por los taxistas, por ello es que todos comenzaron a fomentar algunos hábitos.

“Algunos ya estaban muy llamativos, por eso tuvimos que dejar de vestirnos tan formales, dejamos de tener nuestros celulares enfrente y mejor los guardamos para que no nos identifiquen, cuando se van contra uno es al vehículo y a nosotros.

“Hace como tres meses, en Arcos Bosques, los taxistas del sitio de Pirineos, afuera del Edificio del Pantalón, estaban deshaciendo un carro completamente, golpeándolo con bats, se subieron al toldo, le brincaron, rompieron vidrios y aparte golpearon al operador”, cuenta el conductor.

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