Piden difundir alcances de la reforma penal

Llevará a los capitalinos un año dejar la percepción de que si no hay cárcel, no hay justicia, advierte especialista; informar corresponde a autoridades, dice
21/05/2015
02:21
David Fuentes
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La reforma penal, con la incursión de los juicios orales y la justicia restaurativa, donde la última opción es enviar al imputado a prisión, tomará alrededor de un año en ser asimilada por los capitalinos, que aún siguen con la percepción de que si no hay cárcel, no hay justicia, afirmó el abogado Mario Dayer, especialista en mediación y justicia alternativa.

La justicia restaurativa se aplica en delitos considerados “no graves”, donde el imputado puede acordar resarcir el daño económicamente y acatarse a las medidas cautelares que imponga el juzgador, siempre y cuando sea primodelicuente.

“Eso tardará en ser asimilado por el ciudadano de a pie poco más de un año, así fue en las entidades donde ya se aplica, en este caso toca a las autoridades explicar que la justicia no necesariamente significa que alguien termine en la cárcel”.

“Sí hay prisión cuando son delitos graves. Se debe mandar el ejemplo de que no hay mediación con asesinos, violadores o cualquiera que cometa un crimen atroz, pero para nadie es un secreto que las cárceles están llenas de gente sin dinero para pagar un buen abogado o de quienes no saben nada de leyes, ahora es diferente porque si te robas una gallina, un pan o algo para comer, no terminas en prisión, se busca la manera para pagar el daño y que no lo vuelvan a hacer”, explica el abogado que ha trabajado en casos de justicia restaurativa en Chihuahua, Oaxaca y el Estado de México.

“El asunto es que está comprobado que las cárceles en este país no son una buena escuela de reinserción social, es decir; una persona, por cometer un delito menor, que sea de escasos recursos y sentenciada a tres años de prisión, sale de las cárceles con otras mañas, además, cargando con el desprestigio le es más difícil encontrar trabajo; apenas 1% de convictos vuelve a encaminarse en beneficio de su país”, afirma.

A tres meses de la aplicación de la reforma penal en el DF, el ingreso de inculpados a prisión disminuyó hasta en 70%, lo que a la larga se reflejará en una mejor convivencia en penales y en trabajo social, concluyó.

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