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¡Que siempre no!

14/09/2017
02:17
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Maquiavelo acierta cuando dice que los principados se conquistan gracias a la suerte. Recuerda que los privados (como Trump), se convierten en príncipes “sólo gracias a la suerte, lo consiguen con poco esfuerzo, pero luego les cuesta mucho mantenerse”. Los hombres que sólo se sostienen sobre la voluntad de quienes les han concedido el poder, no saben ni pueden desempeñar el cargo. “No saben porque, a menos que se trate de hombres de gran ingenio y grandes capacidades, no es lógico que habiendo vivido siempre como privados, estén capacitados para estar en el mando; y no pueden porque no tienen fuerzas que los apoyen y les sean fieles”: mueren con la primera helada.

México y EU cumplen 195 años de relaciones diplomáticas. El intercambio incluye todo, hasta una guerra que costó a México la mitad del territorio. Actualmente, a pesar del odio de Trump a los mexicanos, los dos países se entienden. Con todo y Trump, existe amistad México-EU.

Como ironía de la política, la pretensión de construir el muro que además paguen los mexicanos ha propiciado que la percepción de Estados Unidos sobre México sea la mejor desde 2001, cuando Bush y Fox tuvieron aquella cálida relación. Ésta duró hasta los sucesos del 11 de septiembre, en que México tardó en solidarizarse con Estados Unidos. La respuesta de Bush sobre la pusilanimidad mexicana, país al que consideró como un amigo de ocasión (fair-weather friend), ilustra la espina en el corazón estadounidense. La percepción de México fue decayendo hasta 45%,debido además a la guerra de Calderón y la violencia.

No obstante, la recuperación en la opinión estadounidense ha sido notable: según Gallup, 83% de los demócratas opina muy bien del país (11% más que en 2016). Para los republicanos la opinión favorable alcanzó 46%, mientras en 2016 fue casi igual ( 44%). En cuanto a los estadounidenses, sin referencia al partido al que pertenecen, dos tercera partes opinan bien de México.

Recién llegado a Austin, donde estudiaría una maestría y cuando la opinión sobre México era pésima, ocurrió el sismo de 1985. El terremoto ocurrió un jueves y el sábado por la tarde un juego de futbol americano del equipo de la Universidad de Texas. Con algunos compañeros mexicanos instalamos una mesa de acopio a la salida del pletórico estadio. La cantidad de víveres, ropa, enseres y ayuda en efectivo superó cualquier expectativa. Lo único de lamentar desde entonces fue la desconfianza generalizada de entregar las cosas al gobierno mexicano. Se decidió por la Cruz Roja. La gente fue a las tiendas a comprar las cosas para México, no a deshacerse de lo que les sobraba. No olvido esas muestras de solidaridad de los vecinos texanos.

Las recientes desgracias naturales que han afectado a ambos países los hubieran acercado más aún. La solidaria respuesta de México y la ayuda ofrecida para mitigar los efectos de Harvey en Texas había confirmado lo que hace años Carlos Fuentes dijo en la ceremonia de iniciación de clases en Harvard: “Nosotros (los mexicanos) somos sus verdaderos amigos”. Por ello la cancelación de la ayuda ofrecida a las víctimas de Harvey es una torpeza política. La amistad se valora y refrenda en las situaciones difíciles.

Se le olvido a la SRE que Texas es el estado con mayor conexión con México. Es con el que se comparte la frontera más amplia, es el primer socio comercial mexicano. No tomaron en cuenta que en la zona afectada viven millones de mexicanos. Lo desconcertante es que la ayuda mexicana ya se venía brindando, de manera que cancelarla, además de inútil, resultó una tontería diplomática, un contrasentido logístico: anular un gasto que ya se había hecho.

Como respuesta a la cancelación, como cachetada con guante blanco, EU anunció que auxiliaría a México por los daños del reciente terremoto. ¿De que sirve ser la décima potencia económica en el mundo, tener tratados de libre comercio como ningún otro país, disfrutar de notable estabilidad económica o poner en marcha reformas estructurales si no podemos ayudar a un vecino en las malas ?

¿Fair-weather friends como con Bush en 2001? Que diferente ser pobres a ser miserables.

 

Investigador nacional en el SNI.
@ DrMarioMelgarA

Mario Melgar-Adalid es Doctor en Derecho por la UNAM, ha sido Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas y Profesor de la Facultad de Derecho de la UNAM. Es miembro del SNI Nivel II.

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