Denuncian comuneros oaxaqueños violación a sus derechos humanos

Una familia de la congregación de Nuevo Jerusalén denunció que autoridades de la población chiapaneca de Cal y Mar los encarcelaron por protestar ante la negativa de permitirles comprar en una tienda Diconsa; entre los encarcelados había una niña de 4 años
Foto: Roselia Chaca / EL UNIVERSAL
09/08/2017
15:28
Roselia Chaca / Corresponsal
Matías Romero, Oax
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Una familia de comuneros de la congregación de Nuevo Jerusalén, perteneciente a Santa María Chimalapa, denunció que las autoridades de la población chiapanecas de Cal y Mayor los agredieron y violentaron sus derechos humanos por anexarse a Oaxaca.

Pedro Santiz Girón, comunero de Nuevo Jerusalén, denunció a través de una carta escrita a mano y dirigida al Gobierno de Oaxaca, así como a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, que él, su madre Antonia Girón Guzmán y su hermana de 4 años, fueron encarcelados en la población de Cal y Mayor al protestar por la negativa de las autoridades de permitirles comprar en la tienda Diconsa y utilizar la caseta telefónica.

Los hechos narrados sucedieron el 30 de julio pasado, cuando la señora Antonia bajó a Cal y Mayor, agencia de Cintalapa, Chiapas, a comprar pero se topó con la orden del comisariado de la restricción a su familia por considerarlos “traidores” a Chiapas, ya que forman parte del grupo de indígenas tzeltales y tzotziles que se anexaron a Oaxaca en 1994, perdiendo así Chiapas el control de la zona.

La comunera protestó ante el comisariado de Cal y Mayor por la prohibición, por lo que fue arrestada y encarcelada, junto con su hija. Al enterarse su hijo Pedro de lo acontecido pidió su liberación, pero también fue arrestado, además de ser golpeados. Fueron acusados de traidores a Chiapas por ser comuneros Chimalapas.

La noche del mismo 30 de julio, según la denuncia, el comisariado de Cal y Mayor llamó al pueblo de Nuevo Jerusalén y azuzó a un grupo de habitantes para que saquearan la casa de Antonia Girón, quemándola y robando dinero, muebles y ropa.

Para el 31 de julio, la familia fue bajada esposada hasta Cintalapa, donde fueron entregados a la comandancia de policía, pero al no encontrarles delito alguno fueron liberados, por lo que presentaron su denuncia en Matías Romero, además de pedir al gobierno del estado justicia y garantías a las familias de Nuevo Jerusalén.

Las autoridades de Cal y Mayor también amenazaron al comisariado comunal de Nuevo Jerusalén de no permitir el regreso de la familia de Pedro Santiz Girón, en caso contrario se prohibirá a todo el pueblo comprar en la tienda Diconsa, utilizar la caseta telefónica y la camioneta comunitaria. Además ordenaron el desalojo de la familia del comunero Carmen López López, por ser considerado el principal promotor de la anexión a Oaxaca.

“Nuestro principal delito es convertirnos en comuneros chimalapas siendo indígenas tzotziles y tzeltales de Chiapas, por eso nos han reprimido tan fuerte violando nuestros derechos humanos, todo porque en Cal y Mayor viven los principales caciques ganaderos que acaparando terrenos y destruyendo mucha selva Chimalapa, además de ser los que organizan las invasiones a La Reforma, Pescaditos, Emmanuel y Arroyo Zapotal.”, expuso en su carta Santiz Girón.  

afcl

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