“No soy un niño genio, soy normal”

Andrés es el alumno más aplicado de todo el país; ganó la Olimpiada del Conocimiento Infantil
Andrés dice que aún no sabe qué carrera universitaria estudiará, pero le gustaría Mecatrónica, Robótica o alguna relacionada con la tecnología (HILDA FERNÁNDEZ. EL UNIVERSAL)
26/06/2017
01:49
Hilda Fernández / Corresponsal
Saltillo.
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“No soy un niño genio, soy normal”

Andrés es el alumno más aplicado de todo el país; ganó la Olimpiada del Conocimiento Infantil

 

Andrés Emiliano de la Garza Rosales se enteró de que es el niño más aplicado del país por un mensaje de WhatsApp. Como no tiene teléfono celular, Andrés le pidió prestado el suyo a su mamá para entretenerse y, sin querer, leyó el mensaje que su maestra Nancy Flores Martínez envió con la noticia.

“Sólo me reí y se lo pasé a mi papá, él lo vio, se sonrió y se lo dio a mi mamá. Ella se sorprendió, no creía lo que decía la profesora”. Lo que decía la docente era que su hijo había ganado el primer lugar nacional de la Olimpiada del Conocimiento Infantil.

Andy, como le dicen en su casa, tiene 12 años y es un alumno de 10. Estudia sexto grado de primaria en la Escuela Benito Juárez, de la colonia Oceanía, en Saltillo, y junto con otros cinco niños aprobó la etapa estatal de la prueba, en la que participaron 52 mil estudiantes de Coahuila.

Pero a diferencia de los otros cinco finalistas estatales, sólo Andrés triunfó en la fase nacional, donde concursó contra más de dos millones de alumnos en todo el país.

 

A pesar de su logro, Andy aclara que no se considera un “niño genio” o superdotado. “Soy normal, me gustan mucho las matemáticas, historia e inglés” —idioma que domina porque lo empezó a estudiar desde primer año de primaria—. En contraparte, reconoce que materias como español y educación artística no son su fuerte.

Cuando se le pregunta cómo fue el proceso de preparación para medirse en conocimientos con niños de todo el país, Andrés responde con naturalidad. Recuerda que a mediados de abril, después de la etapa regional, su maestra Nancy lo llamó al salón de clases y le dijo: “Andrés ven, fuiste el primero en el estado. ¿Cómo ves, vamos por la nacional?”. Su respuesta fue corta y determinante, explica. “ Yo le contesté: está bien”.

Siempre en La Lona. Fue entonces cuando empezó el entrenamiento más fuerte porque él, dice Andrés, está acostumbrado a ganar. Esa mentalidad viene de siempre, cuenta el alumno, porque cada dos meses aparece en La Lona, como se le dice al muro de honor donde se publican fotografías y nombres de los estudiantes de su escuela que obtuvieron las mejores calificaciones.

Relata que su profe le aseguró que tenían tiempo de sobra; todo un mes para capacitarse. A pesar de ello no aflojaron el ritmo, y durante cada uno de esos 30 días la docente le aplicó un examen de conocimientos.

Para Andy no hay secretos para ser el mejor; asegura que sólo es cuestión de prestar atención a lo que dice la maestra, hacer la tarea y no faltar a clases para sacar buenas calificaciones. Sentado en el espacio de su casa donde se dedica a estudiar, le dice a EL UNIVERSAL que a quienes tienen problemas y reprueban algunas materias les recomienda sólo que sean disciplinados y que le tomen cariño al estudio, una recomendación valiosa si se toma en cuenta que la ofrece el niño más aplicado de toda la República.

Familia ganadora. Andrés Emiliano habla poco, pero entre frase y frase cuenta que sus padres, Lorena Rosales Elizondo y Carlos Javier de la Garza Muñoz, son profesionistas, ambos ingenieros químicos. Lorena y Carlos lo confirman. Explican que tienen maestrías y han obtenido premios y reconocimientos a lo largo de su carrera, por lo que saben del esfuerzo que requiere la educación. Y precisamente por ello alientan a sus tres hijos y afirman sentirse muy orgullosos de sus éxitos académicos.

No es para menos. Esta familia coahuilense parece tener hijos modelo. Además de los logros de Andrés, Lorena, de 19 años, estudia la carrera de Medicina; Carlos, de 15, está en tercero de secundaria y el 7 de julio recibirá la medalla “A la Excelencia Académica” en un colegio particular.

“Su única obligación es estudiar, háganlo bien, por ustedes, esa es la única herencia que les vamos a dejar”, les recuerdan los padres a sus tres hijos en medio de la entrevista.

Regla familiar. Andrés, quien este lunes será recibido con honores en su escuela, comenta que su rutina es igual a la de muchos chicos de su edad: va a la escuela, presta atención a la clase y le gusta cenar en familia. También le agrada leer y hacer deporte, pero confiesa que no escucha música.

Lo mejor de su triunfo, explica entusiasmado, es que junto con su maestra Nancy podrá conocer al gobernador Rubén Moreira y luego al presidente Enrique Peña Nieto. Dice que cuando los conozca les pedirá que techen el patio de la escuela porque cuando hace mucho sol no pueden jugar.

Respecto a por qué Andrés tomó el celular en el que se enteró de su triunfo, Lorena explica que por regla, ninguno de sus hijos tiene uno hasta que entran a la secundaria y Andy no es la excepción. “Ya falta poco para que se lo regalemos”, comenta la madre.

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