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Los Cabos, un paraíso violento

Uno de los más importantes centros turísticos de México se ve opacado por la violencia desatada; 178 homicidios en nueve meses
Las colonias del municipio muestran el rostro de la desigualdad y el desorden. Se van pareciendo a otros destinos ya descompuestos por la violencia, coinciden especialistas (GLADYS RODRÍGUEZ. EL UNIVERSAL)
12/06/2017
03:30
Gladys Rodríguez Navarro/ corresponsal
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Cabo San Lucas

El paraíso de Los Cabos, en Baja California Sur, sigue el patrón de otros destinos turísticos afectados por la violencia: zonas hoteleras de lujo donde se enfoca la vigilancia de fuerzas federales cuando aumentan los homicidios, y la parte donde viven los residentes locales marcada por la marginación y el incremento de la incidencia delictiva.

En Cabo San Lucas las noches siguen iluminadas y ruidosas. Los turistas —en su mayoría estadounidenses— sonrientes y cantando van y vienen por el Paseo de la Marina, mientras eligen dónde seguir la fiesta. Los gendarmes, discretos, aprecian el panorama nocturno del destino más exclusivo del país, frecuentado por múltiples celebridades que pueden gastar más de 80 mil pesos por noche.

Considerado el destino prémium de México, Los Cabos (integrado por dos centros turísticos, San José del Cabo y Cabo San Lucas, con una tarifa promedio por noche de 5 mil 800 pesos y villas donde se han hospedado famosos como George Clooney o John Travolta, que pagan 50 mil pesos por habitación) enfrenta hace nueve meses una crisis histórica por el alza de homicidios dolosos con huellas de la delincuencia organizada, y las dificultades para lograr una policía local confiable, replegada casi totalmente por las fuerzas federales.

En un recorrido por la zona dorada y colonias de ambos centros, EL UNIVERSAL observó que prácticamente los patrullajes están sólo a cargo de la Gendarmería y fuerzas militares, incluso, llegan a realizar tareas de vialidad y tránsito, mientras que las policías estatal y municipal participan discretamente.

Brinco repentino

En 2011 no se registró ningún homicidio doloso, de acuerdo con el reporte del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP). Hoy suman 178, de octubre de 2016 a la fecha.

Aunque casi todas las ejecuciones se han registrado en las colonias, la zona turística no se escapó. Una balacera terminó en el lobby de un hotel, incluso aparecieron cuerpos desmembrados en El Pedregal, en San Lucas, donde se encuentran residencias valuadas en un millón de dólares.

Entre las víctimas mortales, el pasado lunes fue asesinado Carlos Paúl Hernández, de 37 años, subdirector del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Los Cabos, quien había permanecido cinco años en el cargo.

El crimen ocurrió cuando se trasladaba a bordo de una camioneta oficial del penal y fue emboscado por hombres armados. El funcionario murió en el hospital debido a la gravedad de las heridas. Días después, el director del Cereso, Gabriel Antonio Martínez, presentó su renuncia argumentando “motivos personales”.