Cae feminicida que le prendió fuego a su esposa en Oaxaca

Jennifer murió por las quemaduras que le provocó su marido; fue detenido ayer en Tijuana
El 30 de abril un paro cardiaco segó la vida de Jenny, quien sufrió quemaduras graves en 70% de su cuerpo provocadas por su esposo (CORTESÍA)
12/06/2017
01:21
Roselia Chaca / Corresponsal
Juchitán.
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Después de tres meses de estar prófugo de la justicia de Oaxaca fue detenido en la ciudad fronteriza de Tijuana, Baja California, Edgardo Romero Álvarez, por el homicidio de su esposa Jennifer Antonio Carrillo, de 18 años de edad y madre de un niño de tres años.

El asesino fue arrestado por elementos de la fiscalía de Oaxaca y trasladado al estado para que siga su proceso penal. De acuerdo con el titular de la dependencia, Rubén Vasconcelos Méndez, durante tres meses siguieron los pasos de Edgardo por el país, primero lo detectaron en Silao, Guanajuato, luego se movió hacia Tijuana, hasta donde lo detuvieron.

“Es un feminicidio emblemático en Oaxaca, por la saña con que se cometió, por lo que esta fiscalía se comprometió a atraparlo con la ayuda de instrumentos electrónicos y de familiares de la víctima. Logramos traerlo ante la justicia para que enfrente su crimen”, explicó el funcionario estatal.

Jenny murió el 30 de marzo a consecuencia de un paro cardiaco después de un mes y seis días de estar internada en la Unidad de Quemados del Hospital de Especialidades de Veracruz, debido a las quemaduras en 70% de su cuerpo que su esposo le provocó al prenderle fuego la madrugada del 27 de febrero, en el patio de su casa, en el municipio de Matías Romero, en la zona norte del Istmo de Tehuantepec.

De acuerdo con la causa penal 90/2017 por el delito de feminicidio, Edgardo Romero Álvarez en estado de ebriedad le roció gasolina y la quemó durante una discusión.

Los familiares de Jenny reportaron que fue el mismo esposo —después de quemarla— quien la trasladó al hospital del Seguro Social (IMSS) de este municipio. Denunciaron también negligencia del Ministerio Público de esta localidad, ya que se comunicaron con ellos después de casi cinco horas de que se reportó el hecho y permitieron que el homicida huyera con su hijo de tres años. El menor fue recuperado por los abuelos posteriormente.

El caso de Jennifer está reconocido por la fiscalía del estado como uno de los ocho feminicidios registrados. Al respecto, el fiscal informó que de las ocho órdenes de aprehensión que se giraron, seis ya fueron ejecutadas y sólo dos están pendientes.

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