A proceso, 2 de 33 detenidos por violencia en estadio de Monterrey

A estas dos personas de les dictaron medidas cautelares, que incluyen acudir a firmar cada 15 días, no salir de la ciudad, y la prohibición de acudir al estadio de Rayados o a cualquier evento de futbol
16/05/2017
19:58
David Carrizales / Corresponsal
Monterrey
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Solamente dos de los 33 aficionados del club de futbol Rayados que fueron detenidos por agredir a seguidores de los Tigres durante el partido realizado en el estadio BBA Bancomer el sábado pasado fueron imputados por los delitos de daño en propiedad ajena, y violencia en espectáculos deportivos, mientras otros 31 quedaron libres  después de pagar una multa de 500 pesos, por considerar un juez calificador que sólo incurrieron en una falta administrativa.

 

Los vinculados a proceso son Brian Efraín, de 24 y José Enrique de 29 años, quienes supuestamente participaron en hechos violentos “en calles próximas al estadio de futbol de Rayados”, contra quienes un juez de control aplicó las medidas cautelares de acudir a firmar cada 15 días, no salir de la ciudad, y la prohibición de acudir al estadio de Rayados o a cualquier evento de futbol. El plazo para el cierre de la investigación concluye en un mes.

 

Diputados locales como Marco Antonio González Valdez y  Angel Barroso, quien recientemente fue separado de la fracción del  PAN, mostraron su extrañeza porque solamente fueron consignados ante el Ministerio Público dos aficionados, cuando fueron decenas los que participaron en agresiones contra aficionados de Tigres, tanto en el interior como en el exterior del estadio, lo cual ayudaría a la directiva del equipo a evitar una sanción severa por parte de la Federación Mexicana de Futbol.

 

González Valdez, declaró que de nada sirve que el Congreso elabore leyes para prevenir y castigar la violencia en los partidos de futbol y otros espectáculos deportivos si la directiva del Monterrey ignora las recomendaciones que se hicieron por parte de las autoridades de Seguridad Pública, municipales y estatales,  previas al partido.

 

Citó entre otras, las de mantener en un mismo lugar a los aficionados del equipo visitante y no tenerlos a todos dispersos en las gradas del estadio, además de permitir la salida de la porra visitante hasta que se haya vaciado el estadio, o por el contrario, sacarlos primero que al resto de los aficionados. En este caso, dijo, les permitieron salir cuando todavía había muchas familias.

 

“La actuación de la directiva fue totalmente negligente, a lo mejor lo hicieron pensando más en dinero que en salvaguardar a las familias; podemos  en el Congreso aprobar muchas leyes, pero si no se respetan los protocolos, de nada sirve;  si acuerdan algo, que lo cumplan, que cambien la manera hacer los partidos”, expresó el diputado local.

 

Recordó que hace más de un año acudió al mismo estadio del Monterrey a un partido contra Tigres, y la afición rayada estuvo muy agresiva contra los seguidores del equipo rival, y prometió que no volvería a dicho estadio mientras no cambien los protocolos de seguridad.

 

“Es una vergüenza lo que pasó, qué bueno que no hubo muertos, estuvo muy cerca que sucediera”, señaló González y agregó que pueden proponerse medidas como el no vender cerveza durante el segundo tiempo, o endurecer las leyes contra quienes generan violencia, pero lo más importante es que el club cumpla con los compromisos que se acuerdan en las reuniones de seguridad.

 

Por otra parte, los integrantes de la Septuagésima Cuarta Legislatura aprobaron por unanimidad un exhorto al Secretario de Seguridad Pública del Estado de Nuevo León, Arturo González García, para que en coordinación de la Secretaría de Seguridad Pública del municipio de San Nicolás, refuercen las medidas para prevenir violencia durante el partido entre Tigres y Xolos de Tijuana, a celebrarse en el Estadio Universitario de la UANL  el jueves de esta semana, y futuros eventos deportivos que puedan llevarse a cabo en la entidad.

 

ml

 

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