Edén frutal. Tabasco exporta 300 mil toneladas de plátano

La actividad, que inició en 1884, genera 8 mil empleos y el fruto se destina a Europa, Asia y a Estados Unidos
La empacadora El Refugio, que consta de 155 hectáreas, ofrece 45 empleos directos a mujeres y hombres. (Fotos: JOSÉ MANUEL LÓPEZ)
13/05/2017
02:09
Leobardo Pérez Marín / Corresponsal
Villahermosa
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Tabasco exporta al año 15 millones de cajas de plátano, lo que significa un total 300 mil toneladas y, con Chiapas, Veracruz, Michoacán y Colima, son los cinco estados con mayor producción del fruto, en el país.

La historia de la producción platanera viene desde 1884 cuando los empresarios Manuel Jamet y José Jesús Dueñas construyeron la primera Finca llamada San Julián, ubicada sobre las márgenes del río Grijalva y fue hasta 1907 cuando lograron enviar el primer cargamento desde el puerto de Frontera, Centla, hacia Galveston, Estados Unidos, con 3 mil 500 racimos de bananos.

Desde entonces, los tabasqueños se dedicaron en gran parte a la siembra de este cultivo que genera cerca de 8 mil empleos al año y se exporta a Europa, Asia y Estados Unidos.

Para que llegue a su destino, tiene que pasar por un largo proceso que va desde la siembra, cosecha y empacado. En la última etapa se exigen los estándares de calidad más altos y es donde las fincas locales han invertido recursos económicos y humanos, para ser hoy de las mejores en todo el país.

Luis Romeo Gurría Gurría, propietario de la empacadora El Refugio —que consta de 155 hectáreas y ofrece 45 empleos directos—, abrió sus puertas a EL UNIVERSAL y permitió documentar el proceso para seleccionar la fruta de exportación. El Refugio se ubica en el municipio de Teapa, a 40 kilómetros de Villahermosa, y cuenta con el reconocimiento de normas de calidad internacionales.

La fruta llega de los platanares a la planta procesadora a través de un equipo de mecanización, donde se lleva un control de cuántos racimos ingresan por día y se revisa que la fruta tenga la edad suficiente que pide el o los clientes, en esta ocasión de Japón y España.

“En este caso estamos cortando una fruta de 10 semanas de edad, que debe tener como mínimo 36 grados [de grosor] y 46 como máximo; viene protegido desde que se corta para que no se dañe”, refiere el encargado de la finca, Santiago Bautista, quien lleva 14 años trabajando en la empacadora.

En una segunda etapa está el área de desmane, que no es otra cosa más que la separación de cada mano (gajo) del racimo: “Seleccionamos también aquí; las tres primeras manos más grandes la aplicamos en esta pila y las medianas y cortas en otra, porque nos piden una medida al momento del empacado, desde aquí comenzamos hacer una preselección: los gajos más grandes, medianos y más cortos”, explica.

Dice que cada país al que se exporta el plátano  tabasqueño tiene sus propias exigencias, pero, afirma Santiago, es la misma calidad, sólo cambia el peso, la forma del gajo y el tipo de caja.

Después viene una tercera etapa del proceso para exportar la fruta que en esta ocasión se irá hasta Japón y España. Esta parte es de suma importancia, porque se selecciona la de mejor calidad y, para ello, casi todas las plataneras de la zona, incluyendo El Refugio, contratan a mujeres, quienes tienen ese sexto sentido para elegir lo mejor.

“Este trabajo muy específico lo hacen las mujeres, porque cuentan con esa distinción para hacer ese trabajo, por eso como ves lo hacen ellas. Aquí están trabajando de 15 a 20 mujeres; se les llama selectoras, son las que seleccionan la fruta que cumple con la calidad que nos exigen y lo que no cumple se va otro lado”, indica el trabajador.

La pila donde se selecciona la fruta mide aproximadamente ocho metros y sirve además para que termine de soltar la savia, a fin de que cuando llegue a la etapa del pesado no tenga nada; para ello habrán transcurrido 10 minutos, aclarando que el agua que se utiliza está tratada con cloro para darle mayor higiene y calidad que se pide. En la finca El Refugio se empacan cerca de mil 300 cajas para la exportación diarias y 500 para el mercado nacional.

Posteriormente al lavado y deslechado de la fruta viene el pesado; Japón pide que cada caja lleve 13.5 kilogramos y la de España debe tener un peso de 18.75 kilos de  plátano.

“Los muchachos se encargan de colocar la fruta y le van dando el peso, y en este proceso se tardan hasta tres minutos. Aquí también hay una selección”, refiere Santiago Bautista Naranjo.

Ya casi para finalizar y después de un proceso donde se busca exportar a Europa y Asia el  plátano  de mejor calidad, se llega al empacado, que es la colocación de todos los gajos en las cajas. “Cada caja lleva 10 gajos y cada uno debe pesar en promedio 1.4 kilos y el contenedor debe pesar entre 13.5 y 15 kilos. Una vez empacado sigue el aspirado para que vaya al alto vacío y así sacarle la humedad”, precisa.

A siete países.

La Finca el Refugio lleva exportando siete años a España, Italia, Rusia, Japón y a Estados Unidos. Cuenta con la certificación Rainforest, lo que significa que es una empresa comprometida con el entorno ecológico, llámese fauna y flora, y con el entorno social, que son los trabajadores y el medio en que desarrollan sus labores. Además, para el mes de mayo tendrán la certificación de GlobalGap, que está más enfocado a la sanidad e inocuidad de la fruta en este caso los  plátanos.

Y la última etapa es la de paletizado donde preparan las cajas para ser subidas al contenedor que las llevará al puerto para luego ser exportado. “Cada contenedor lleva 20 pales y cada pale lleva 66 cajas. Aquí está la fruta paletizada esperando el contenedor. Aquí es el área de embarque, hasta aquí termina nuestro compromiso con el cliente”, cuenta Santiago, quien lleva 14 años trabajando en la finca
El Refugio.

“Desde la recepción hasta el paletizado se lleva una hora. Llevamos siete años exportando; toda nuestra producción es para exportar. Los meses que más hay fruta es agosto, septiembre y octubre, en tanto que los más bajos son enero, febrero y marzo”, explica.

La empacadora el Refugio tiene todos los servicios que exigen las normas de calidad; cuenta con una cocina para los empleados y las medidas de seguridad; está ubicada en Teapa, el municipio que tiene 70% de su territorio cultivado de plátano.

En México, un total de 16 estados tienen la denominación de Hecho en México en la producción del plátano. El fruto se exporta a 34 países, entre ellos, Estados Unidos, Guatemala, Países Bajos, Reino Unidos, España, Japón, Rusia, Corea del Sur, Albania, Túnez, Singapur, Nueva Zelandia, Portugal, Hong Kong, Bélgica, Italia, Canadá, Alemania, Irlanda, Lituania y Turquía.

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