Ex alcalde de Puebla asegura que no lo van a doblegar

El Congreso del estado decidirá si inhabilita a Eduardo Rivera por 12
07/04/2017
09:33
Edgar Ávila / Corresponsal
Puebla
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A unas cuantas horas que el Congreso del Estado decida si lo inhabilita por un periodo de 12 años para ocupar cargos públicos, el ex presidente municipal de Puebla, el panista Eduardo Rivera Pérez sentenció que no lo “van a doblegar”.

 

“No me van a doblegar, no ha sido así en mi carrera política, nunca fue así en los tres años que fui alcalde y no permitiré que un atropello y una injusticia, no solo por mí, sino por México, porque es inaceptable que se utilicen las instituciones para doblegar las voluntades de los ciudadanos y eso no lo voy a aceptar”, dejó en claro en entrevista para EL UNIVERSAL.

 

En medio de un proceso en su contra que lleva tres años, el actual delegado del CEN del PAN en el Estado de México, asegura que las acusaciones por presuntos desvíos de recursos son una “persecución política” del ahora ex gobernador y aspirante presidencial de su partido Rafael Moreno Valle y una extensión de una estrategia por eliminar a los panistas de “cepa”.

 

“Hay un interés de su grupo y familiar de quererse adueñar de la sucesión y el proceso electoral de cara al 2018 y por supuesto esta es una zancadilla que pretenden ponerme a mí, que además de inaceptable e ilegal no voy a permitir”, sentenció.

 

En las próximas horas, el pleno del Congreso del Estado someterá a votación un dictamen de la Comisión Inspectora  que propone la inhabilitación por 12 años para ejercer cargos públicos y una multa por 25 millones de pesos a Rivera Pérez, por supuestas irregularidades detectadas en la Cuenta Pública de 2013.

 

Los diputados decidieron el Inicio de Procedimiento Administrativo de Determinación de Responsabilidades por un supuesto daño patrimonial por 12 millones de pesos, dictamen que hoy será sometido a votación y que de aprobarse podría dejarlo fuera de la sucesión  gubernamental del 2018.

 

Para el amigo personal de Margarita Zavala y Felipe Calderón, su caso es un reflejo de la decisión de Moreno Valle de utilizar la auditoría como un “garrote político” contra ex alcaldes y presidentes municipales en funciones.

 

“Cada una de las decisiones en el Congreso del Estado fueron bajo la línea del gobernador del estado, hoy sigue estando el Congreso sujeto a quien gobernó en el pasado sexenio, él es el responsable que utiliza la auditoria como garrote político, no soy el único”, insistió.

 

El político, quien ha recibido el apoyo público de diputados del PAN, Morena, PRD, de rectores de las más prestigiadas universidades privadas y de militantes distinguidos del blanquiazul,  afirmó que se trata de una estrategia política y la utilización de instituciones para afectar su derecho a su participación política.

 

“En tres años se ha venido analizando la cuenta pública, es un asunto deliberado, estrategia política, un persecución como al estilo que ha acontecido en Puebla a aquellos que no piensan igual y que son disidentes y que no comparten la forma y proyectos políticos de Moreno Valle”, dijo.

 

Recordó que ha presentado siete toneladas y media de documentos oficiales para aclarar las observaciones y que fue él mismo quien recurrió a la justicia federal para que el Congreso emitiera una resolución del caso tras tres años de análisis.

 

Consideró que sería necesario cuestionar a ex gobernador el por qué el pleito en su contra, pues –aclaró- “no tengo absolutamente ningún pleito personal con él, lo que tengo es trayectoria publica, un trayectoria intachable, reconocida por diferentes actores políticos no solo de mi partido”.

Lamentó que sea atacado para lastimar  a la aspirante presidencial Margarita Zavala, a quien le une una amistad de años, al igual que con el dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya.

 

“Me parece lamentable que los diputados morenovallistas que están bajo su control, línea y tutela, tengan este actuar y el gobernador debería de dar la cara y explicarlo porqué una situación tan lamentable”.

 

Celebró que por fin se tome un decisión, pues ahora podrá recurrir a tribunales federales  que se convertirán en un árbitro imparcial.

“Que sea la justicia federal la que reciba la opinión de uno y de otro… y no tengo ningún problema que se revise porque no tengo nada de que avergonzarme ni nada que temer”, concluyó.

 

cg

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