Los reporteros Nehemías Jiménez y David Morales pidieron la Fiscalía Especial para la Atención de los Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión de la Procuraduría General de la República (PGR) por la agresión que sufrieron el pasado sábado en Tuxtla Gutiérrez, durante el informe del senador Roberto Albores Gleason.

Al acudir esta mañana a la delegación estatal de la PGR, Nehemías Jiménez y David Morales, dieron a conocer que durante una hora estuvieron privados ilegalmente por cuatro agentes de seguridad, presuntamente miembros del PRI y presuntos funcionarios del programa Prospera, que ya identificaron por datos que recibieron de la gente que asistió al informe del pasado sábado.

En ese tiempo, los hombres amenazaron con “desaparecerlos”, “asesinarlos” o mandarlos a prisión por un tiempo de 36 horas.

Los cuatro hombres obligaron a los reporteros a entregar sus cámaras fotográficas, libretas, memorias USB y desbloquear sus teléfonos con el fin de que fueran formateados y que no quedara constancia de lo que habían fotografiado y grabado durante el evento, explicaron.

En el caso de David Morales, le exigieron que entregara la cuenta y la contraseña de su portal, porque querían saber si había llegado al estadio Víctor Manuel Reyna, instruido por alguien, pero el propósito era de que “me querían tirar la página”, explicó.

Nehemías Jiménez dijo que uno de los hombres lo tomó del brazo izquierdo, para obligarlo a entregar su cámara, donde le quitaron la tarjeta, un micrófono y otra memoria USB que llevaba en la mochila.

Los dos reporteros explicaron que una mujer a la que identifican como Liliana Guadalupe Cabrera Urbina, es la que hacía llamadas telefónicas a algún personaje y pedía instrucciones para ver qué se haría contra ellos.

Cabrera Urbina instruyó a los hombres a que revisaran los bolsillos del pantalón para saber si no llevaban memorias USB, pero los hombres aseguraban: “Los vamos a desaparecer”, “No saben con quién se metieron”, “Este evento se hizo con dinero del gobierno, no es de ustedes”.

Pero durante un tiempo de una hora, los dos reporteros estuvieron encerrados en el baño del estadio, donde no pudieron comunicarse con sus familiares o compañeros de trabajo.

Después de una hora, los cuatro hombres sacaron del estadio a los reporteros y entregados a una patrulla de la Policía Municipal, pero los agentes dijeron que no podían ser detenidos y preguntaron a los comunicadores a “¿dónde querían ir?”.

Los reporteros identificaron a los agentes de seguridad y presuntos funcionarios del Programa Prospera, que los agredieron y amenazaron con “desaparecerlos”, como un Hiber Gordillo Nañez,  presidente de la Vanguardia Juvenil Agrarista del PRI Chiapas, Héctor Augusto Rivera Ordóñez, Jorge Humber Aguilar, otro más de apellido Domínguez y Liliana Guadalupe Cabrera Urbina.

Morales explicó que pidieron la intervención de la PGR, porque se aproxima el 2018 y temen que algún compañero pueda ocurrirle esto o incluso ser asesinado por cubrir un evento como el del pasado sábado.

egm

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