Refuerzan protección fronteriza en Tijuana con malla metálica

Bloquean un tramo de 50 metros, donde familias se saludaban los fines de semana
Pese a que recién instalaron la malla metálica, a raíz de las medidas anunciadas por el nuevo gobierno de Estados Unidos, en ciertos puntos la reja ya muestra deterioro o incluso hoyos por donde pasan perros (LAURA SÁNCHEZ. EL UNIVERSAL)
07/02/2017
01:27
Laura Sánchez / corresponsal
Tijuana.—
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Donde las olas rompen con un muro oxidado, roído por la sal del océano Pacífico, inició la construcción del muro del presidente de EU, Donald Trump. Las vigas de la valla que dividen el mar entre México y Estados Unidos comenzaron a ser reforzadas con malla de alambre.

En playas de Tijuana, en el lado oeste del muro de más de 3 mil kilómetros que corre hasta Tamaulipas, el gobierno de Estados Unidos colocó una malla de 50 metros que corre encima de la valla del lado estadounidense, lo que impide meter una mano, como acostumbraban familias separadas que se reencontraban los fines de semana.

La malla es parecida a los cercos en corrales de gallinas, aunque es de un material fortificado muy difícil de doblar. Desde hace unos días, residentes fronterizos y turistas que acostumbraban a tomar fotografías entre las vigas se topan con el alambre.

De toda la franja fronteriza, sólo en Tijuana hay un muro que divide incluso el mar. Con los años se ha dificultado mantenerlo intacto, pues la brisa diaria, la sal y las olas que rompen lo han ido oxidando: está parchado y es constantemente pintado; sin embargo, siempre gana el mar.

A unos días de que colocaron el fortificado alambre, el mar y algunos ciudadanos intentaron levantar la cerca y ya se formó un hoyo por donde entran perros que pasean por la playa. Van y vienen cuando les gritan sus dueños entre los dos países.

Resistencia contra el muro. Cuando la artista mexico-americana Teresa Fernández decidió revelarse contra el sistema de seguridad estadounidense, se paró frente al único muro en América Latina que parte un mar y separa dos países: el de barrotes de metal que divide Tijuana, y San Diego, una de las ciudades más importantes de Estados Unidos.

Ante la mirada zigzagueante de los agentes fronterizos, hizo “desaparecer” la valla de metal. Pintó de azul un tramo de la frontera y el muro por fin se camufló con el mar.

Lo hizo donde convergen el sector más adinerado de la ciudad y una gran cantidad de migrantes deportados, quienes ahí radican para reunirse con sus familias que se quedaron en Estados Unidos.

Pese al reforzamiento de la frontera, a lo largo de los años cada domingo surgen movimientos culturales en los que artistas se han apropiado del muro como un gran lienzo.

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