Llevan megarrueda de la fortuna a Cancún

Estructura había sido planteada para la CDMX, pero frenaron la obra; vecinos replican rechazo
Pese a que la atracción ya se edifica en un terreno de la plaza comercial Coral Negro, en el centro de la zona hotelera, autoridades aún no exhiben permisos (ADRIANA VARILLAS)
10/02/2017
02:56
Adriana Varillas / corresponsal
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Cancún.— La empresa holandesa Dutch Wheels International construye una rueda de la fortuna de 60 metros de altura, en el punto más conflictivo de la zona turística de Cancún. La estructura es la que hace un año se intentó instalar en la zona de Chapultepec, en la Ciudad de México, aseguró Sergio González Rubiera, presidente de la Asociación Mexicana de Agencias de Viaje (AMAV-Cancún).

En la capital del país, desde que se presentó la obra y se dijo que la sede sería un estacionamiento en la primera sección de Chapultepec, los vecinos se opusieron por los problemas de movilidad que traería a la zona.

Además, señalaron la falta de permisos de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA). Tanya Müller, secretaria del Medio Ambiente, defendió el proyecto y dijo que sólo se cambiaría la sede, pero finalmente se canceló.

En Cancún, la Gran Rueda de la Fortuna, enfrenta similar oposición, debido a que su instalación podría complicar los problemas de imagen urbana de Punta Cancún, el tránsito vial y representar un riesgo, ya que este tipo de estructuras no son recomendables en zona de huracanes.

Las autoridades municipales no han sabido explicar qué clase de autorizaciones posee la instalación de la estructura, que planea iniciar operaciones el 14 de febrero.

El secretario de Ecología y Desarrollo Urbano, Francisco Zubirán, declaró que no ha emitido ninguna autorización, porque, desde su perspectiva, no es necesario. El titular de la Dirección de Protección Civil, Luis Lomelín, declaró que la anuencia que emitirá será hasta que la obra conluya.

Ayer, integrantes de la Comisión de Imagen Urbana de Cancún (Cimuc), integrada por empresarios y autoridades municipales, después de reunirse para analizar el tema, se pronunciaron en contra de la instalación de la megarrueda, por carecer de permisos municipales y federales, porque no posee estudios que garanticen que no impactará negativamente la zona —ya de por sí, problemática— y porque su ubicación no es adecuada.

“La conclusión es que nosotros, por ningún motivo, podemos avalar, ni apoyar el proyecto. No han mostrado un solo permiso. No tienen permisos. No hay anuencias de Protección Civil que demuestre que es un proyecto seguro, que no va a salir volando nadie… no cumple con permisos”, subrayó Sergio González Rubiera, presidente de la AMAV-Cancún.

El proyecto se desarrolla en un terreno que funcionó como estacionamiento, en la plaza comercial Coral Negro, en el corazón de la zona hotelera. Consiste en 42 góndolas cerradas y climatizadas, con capacidad para ocho personas; el paseo tendrá una duración estimada de 20 minutos.

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