Basura invade explanada de Chilpancingo

Recolectores exigen que se asigne un tiradero; gobernador priísta no halla opciones
Recolectores de basura mejor conocidos como “La basura jefa” permanecen en la plaza Primer Congreso de Anáhuac para exigir que el presidente municipal, Marco Antonio Leyva Mena, les asigne un tiradero (JOSÉ HERNÁNDEZ. EL UNIVERSAL)
01/02/2017
01:22
Arturo de Dios Palma
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Chilpancingo.— La plaza Primer Congreso de Anáhuac se convirtió en el estacionamiento más apestoso. Unas 80 camionetas recolectoras de basura se plantaron en la explanada para exigir que el ayuntamiento destine un lugar para tirar los desechos.

Desde el viernes en la capital no hay tiraderos. Los desechos circulan por las calles en camionetas y camiones.

Desde la noche del lunes choferes de camionetas que recolectan la basura por una cooperación protestan en la explanada de la capital. Para el martes el olor fétido invadió el ambiente y los líquidos comenzaron a escurrir. Moscas zumbaban y gusanos se arrastraban por todos lados. Las camionetas cargaban basura de cuatro días.

En cada unidad, según cálculos de los choferes, iban unos 700 kilos de desechos, es decir, en la explanada había unas 56 toneladas de basura.

El malestar fue evidente. Los transeúntes evitaban pasar por ahí y cuando lo hacía era con la boca tapada.

La generación de 350 toneladas de basura al día no se detiene. Además de las 56 toneladas que estaban en la plaza, en las calles no dejan de crecer los montones y de surgir pequeños tiraderos clandestinos. En muchas esquinas del centro de la capital los cerros de basura ya borraron las banquetas.

A cuatro días, la solución no es clara. Los choferes explicaron que el alcalde Marco Antonio Leyva Mena no les da una opción viable tirar los desechos. Las tres opciones que les dio el edil fueron clausuradas en tan sólo unas horas. Por ejemplo: el viernes en la colonia Industrial, al poniente de la ciudad, los vecinos armaron un bloqueo cuando se dieron cuenta de que se estaba tirando la basura en un terreno cercano. En la comunidad de Buenavista los pobladores les retuvieron algunos carros y les cancelaron el acceso.

En la comunidad El Platanal, en el municipio vecino de Zumpango, los habitantes ya advirtieron que no dejaran pasar las camionetas.

El pasado viernes el gobernador, Héctor Astudillo Flores, el alcalde capitalino y el de Zumpango firmaron un acuerdo para depositar los desechos en una de las celdas del relleno sanitario de ese último municipio, pero los pobladores ya dijeron que no.

“Nosotros queremos que el basurero esté acá, porque la basura es de acá”, dice una pepenadora, quien dice que ir a purgar la basura hasta Zumpango sólo le generaría más gasto.

El jueves, en cumplimiento de una orden judicial, el municipio cerró de manera definitiva el basurero de la colonia La Cinca, el único de la ciudad.

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