"No puedo olvidar los gritos de los viejitos"

Vecina del asilo Hermoso Atardecer da su testimonio del percance
La señora Hortencia en fotografía de Luis Cortés
28/06/2015
03:26
Laura Sánchez / corresponsal
Mexicali
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Cuando Hortensia abrió los ojos faltaban cinco minutos para las cuatro de la mañana. Dormía en su pequeña casa color rojo, acompañada de sus hijas. El resplandor de algo, que parecía ser la luz del sol, iluminaba todo y eso le extrañó.

En el ejido Querétaro, en Valle Mexicali, en junio el calor arrecia, pero esa noche volteó a ver a una de las niñas y sudaba más que otros días. Además, ella sentía la piel pegajosa y caliente. “Abrí la ventana y que veo un fuego enorme”, cuenta.

Desde hace más de dos años era vecina del asilo de ancianos Hermoso Atardecer, donde abuelitos que vivían en situación de calle pasaban sus últimos días. “Me dio un impacto muy tremendo porque yo miré que ya se había consumido todo lo de arriba, porque era de dos pisos. No puedo olvidar sus gritos”.

Las llamas consumían rápidamente todo el lugar, una construcción mal hecha con láminas que hacían las veces de techo, un predio rodeado de árboles donde los ancianitos se refugiaban del fogaje del sol, pero que esa noche avivaron el fuego.

“Corrí con las niñas con el celular en la mano, y en cuanto salí de la casa llamé por teléfono a emergencias. Les dije que se estaba quemando el asilo y hasta los de la operadora se sorprendieron”, la casa hogar para ancianos era emblemática en el área rural de Mexicali, así que era de todos conocido ese lugar.

Hortensia, originaria de Veracruz, recuerda los gritos de los ancianitos, de un señor de voz rasposa que pedía ayuda. Ellos fueron los primeros en gritar, porque dice Hortensia que antes de esa hora no se escuchó ningún ruido.

La mujer recuerda que previo al incendio, los abuelitos estaban muy flacos. “Es que comían puras calabazas, mi cuñada trabajó en un tiempo y dice que sólo les daban unas calabazas y no los trataban bien. Además que (el lugar) era muy chico y había mucha gente ahí adentro.

Su hija mayor, Dora Alicia, recuerda que un anciano todos los días le gritaba: “hija, ¿aquí estás hija?”; al parecer la confundía con la hija que un día tuvo y que pareció abandonarlo, por lo que llegó al asilo.

Era un lugar muy triste, recuerda doña Hortensia, la vecina que aún no se recupera de la impresión y que han tomado como sombra peritos del gobierno federal y la Procuraduría General de Justicia de Baja California.

De acuerdo con las últimas investigaciones, el peritaje que entregó el departamento de Bomberos de Mexicali a la Fiscalía General del Estado, el incendio fue provocado, aunque aún no se conoce el contenido de toda la averiguación, cuyo dictamen podría darse a conocer a mediados de la próxima semana.

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