El público buscará un culpable en el escenario

En "La estética del crimen" todos son sospechosos de un asesinato
La compañía estrena el 2 de marzo en el teatro Fernando Soler (CRISTOPHER ROGEL BLANQUET. EL UNIVERSAL)
08/02/2017
00:07
Sughey Baños
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Ver trabajar al elenco de la puesta en escena La estética del crimen es como observar a alguien armar un rompecabezas o leer un libro donde el lector puede elegir hacía dónde va la historia; además es de lo más divertido porque todos ellos son maestros en la comedia y la improvisación.

Carlos Rangel, Montserrat Marañón, Miguel Conde, Ana González Bello, Omar Medina, Mario Alberto Monroy y Fernando Villa son quienes llevarán esta puesta en escena al Teatro Fernando Soler a partir del 2 de marzo, bajo la dirección de Rina Rajlevsky.

“Los cuatro personajes que están en la estética son presuntos sospechosos de un asesinato, todos potencialmente pueden serlo, entonces el público tiene que decidir cuál es, es como si la gente jugara ¿quién es el culpable? Entonces además de irse a divertir, van a estar pendientes de cada uno de los detalles”, explicó Mario Alberto Monroy, quien junto a Omar Medina interpretan a dos policías muy al estilo mexicano.

Se trata de una obra escrita por Marilyn Abrams y Bruce Jordan, que lleva 37 años en cartelera con más de 55 temporadas en Estados Unidos, ha sido traducida a 23 idiomas, se ha presentado en todo el mundo y que hoy llega a México.

“Creo que hacer este montaje es bien importante en este momento que vivimos en nuestro país, creo que la risa es una buena válvula de escape para relajarnos, para desentoxicarnos, si puedes a través de la risa calmar los ánimos, vendrán atrás cosas bien interesantes y al menos bien centradas, creo que La estética del crimen es una buena válvula de escape para ello”, declaró Carlos Rangel, que se encargará de dar vida a Tony, el dueño de la estética donde se desarrolla la búsqueda del asesino.

Omar Medina considera que no es una obra convencional, porque es totalmente interactiva y nada es definitivo, porque hay varias líneas de desarrollo que se pueden realizar al momento en escena y esto la convierte en un ejercicio interesante para ellos.

“Dejamos bien plantada la situación, la relación entre los personajes, pero de un punto hacía el final es el trabajo del público, a los actores les toca jugar con la información que les envíen, eso hace que se vuelva una experiencia única y un ejercicio muy interesante para ellos. Si de por sí en el teatro cada noche es única e irrepetible, aquí se potencializa de forma espectacular y muy divertida”, comentó la directora.

Para Ana González Bello, intérprete de Bárbara, una empleada de la estética, un punto muy importante de este proyecto es que se trata de una obra de ensamble, en la que es necesario que todos estén en la misma sintonía para poder improvisar cuando sea necesario, y aquí lo es.

La última vez que La estética del crimen se presentó en México fue en 2003, con un elenco en el que había nombre como Silverio Palacios, Carlos Corona o Gabriela Murray, por eso fue necesario que la compañía actual desechara de su mente cualquier referencia pasada.

“Hay que entrarle desde cero porque, si partimos de la referencia, entonces nos paraliza todo, hay que quitarse de ahí, sí retomamos la adaptación de Alberto Lomnitz y Ricardo Esquerra, pero esta obra tiene que estar vigente, entonces tenemos que estar al tanto de lo que pasa en la ciudad y en el mundo, para ubicar las referencias y jalarlas a cada función, creo que esa también es la clave para divertirnos”, señaló Montserrat Marañón.

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