Troker pone ritmo al cierre del Jazz U

La banda jalisciense y Esperanza Spalding ofrecieron destacadas paticipaciones
Troker mezcló sonidos del jazz, funk, electrónica y rock. ()
31/05/2017
00:05
Cancún
David Zuriaga (Enviado) - Clínica de Periodismo
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La ciudad bailó al ritmo del sexto festival Oasis Jazz U en Cancún, este fin de semana, donde se presentaron la banda de Guadalajara Troker y la cantante estadounidense Esperanza Spalding.

La intención de este festival es recolectar fondos para ayudar en el sustento de la fundación Oasis, la cual tiene como objetivo brindar apoyo para mejorar la vida de sus colaboradores y familiares en aspectos como educación, economía y en cuestiones de salud.

Este año, todo lo recaudado en las entradas de los shows del pasado 20 de mayo con Marcus Milles y este 27 con Esperanza Spalding fue destinado a la Fundación.

El cierre del festival comenzó en punto de las 21:00 horas con la entrada de la banda mexicana Troker, que presentó un show con mucha versatilidad, y muy energético, mezclando sonidos del jazz, funk, electrónica y rock.

La participación de los músicos que integran esta banda demostró su calidad y la facilidad con la que pueden adaptarse a todo tipo de público.

Troker es una agrupación que no sólo toca en eventos de jazz sino que ha tenido participaciones en festivales como Glastonbury, Cruïlla y Vive Latino.

Más adelante tocó el turno al show de Esperanza Spalding, que era el más esperado de la noche.

Esta vez la intérprete no se presentó con un show full band, con piano, metales y coristas sino con una guitarra y una batería, en formato de trío, ella misma hizo acompañamientos con su su bajo y el contrabajo en ciertos temas.

El set de esa noche se vio conformado por 10 temas durante hora y media, aunque el tiempo corrió sin prisa para el goce auditivo.

En las interpretaciones se apreciaron los tintes de la guitarra y los rifts agudos que se complementaban con los bajos y la voz de Esperanza, quien con un carisma peculiar interactuaba con el público sin intercambiar más palabras que “menos bla bla bla y vamos a tocar”.

El espectáculo que ofreció la ganadora de tres premios Grammy fue admirable.

Su facilidad para tocar el bajo y cantar al mismo tiempo cumplió con las expectativas de sus seguidores.

A pesar de que se tiene el concepto de la tranquilidad del jazz o la improvisación, este show es la excepción, pues la potencia de los tres músicos sobre el escenario demostró que la palabra apreciación no sólo deriva de sonidos tranquilos.

Temas como “Crowned & kissed”, “Black Gold” y “Cinnamon tree” sonaron entre gritos y aplausos y la banda terminó con “Black gold”, pero regresó para interpretar “I adore you” a capela; la interacción con el público fue entonces más directa, pues se pidió que realizaran parte del coro, lo que provoco la euforia de los asistentes.

Estos dos presentaciones demostraron que el género del jazz es uno de los más libres para mezclar elementos que no se pueden imaginar juntos.

También sobresalió la solidaridad del público turista de Cancún, que apoyó las causas que este concierto tenía como prioridad.

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