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Buscan apoyo de terror

Laurette Flores, una de las ocho directoras que participan, presentó el filme México Bárbaro en el GIFF
Laurette Flores dirige Tzompantli, que trata sobre la desaparición de jóvenes. (ALEJANDRA LEYVA. EL UNIVERSAL)
20/07/2015
00:43
César Huerta
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San Miguel de Allende.— El cine nacional del género de terror promedia en cines un millón de personas, pero el proyecto México bárbaro, basado en leyendas, batalla para tener salida.

Laurette Flores es uno de los ocho realizadores, entre ellos Jorge Michel Grau (Somos lo que hay) y Ulises Guzmán (Malapata) que integran el largometraje con igual número de cortometrajes.

Ella dirige Tzompantli, sobre un periodista quien investiga la desaparición de jóvenes y hace hallazgo macabro.

La noche del sábado se presentó México bárbaro en el panteón municipal y tendrá de nueva cuenta el próximo viernes, en Guanajuato, a donde se traslada el certamen a partir del miércoles.

“Estamos en pláticas con distribuidoras, pero no hemos podido concretar; me sorprende que, siendo una película exitosa en México y el extranjero (en festivales) son pocas las distribuidoras.

“Por lo que nos han dicho es que no están seguros, entiendo que es una película sin precedentes para ellas, es un riesgo porque no han probado este tipo de películas en taquilla”, considera la realizadora.

Desde 2007, con el estreno de Kilómetro 31 generó 3 millones de espectadores, el cine nacional de ese género ha entregado buenos números: Hasta el viento tiene miedo, Más negro que la noche y El niño de piedra tuvieron más de un millón de boletos vendidos cada una; Cañitas registró 700 mil personas.

Cineteca Nacional y festivales como San Luis Potosí y ahora el GIFF, por sus siglas, le han abierto las puertas para presentarse a México Bárbaro.

El concepto nació con la idea de ser antología, por lo cual se descarta la difusión de los cortos separados.

Gigi Saúl Guerrero, Isaac Ezban, Lex Ortega, Edgar Nito y Aarón Soto completan el equipo creativo, cada uno de ellos filmó el corto buscando sus propios recursos.

“Sí han ofrecido de lugares que sólo quieren un corto u otro, pero desde un principio se planteó que era una antología de terror y sólo tiene sentido así; por los temas y la manera en que lo hicimos y no se puede demostrar por separado”, apunta Flores.

Ahora mismo la realizadora se encuentra metida en otro proyecto, aunque por el lado del documental, del que se reserva detalles.

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