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La conexión Tarantino

Terciopelo azul
AP
18/07/2015
00:05
José Xavier Návar
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Dividendo opiniones en torno al western clásico con elementos modernos y hasta, podría decirse, violentamente punks con Django unchained, Tarantino ha optado por seguir el camino del género estadounidense por excelencia con The Hateful 8 (por estrenarse) con los encontronazos de una caravana de ocho personajes en algún lugar de la Guerra Civil que no les son extraños: Kurt Russell, Samuel L. Jackson, Tim Roth, Bruce Dern y hasta Demian Bichir. Entre soldados confederados, caza recompensas de la peor calaña y una prisionera correrá, no lo duden, la sangre.

Por extraño que parezca, el estreno en la pantalla grande no está sujeto al mandato estratégico de las Majors sino a la habilidad de los piratas para bajarla de la red con buena calidad y en todos los idiomas, antes del Blu-ray o el DVD. Sin embargo, mientras eso pasa, todavía siguen cotizando fuerte los dos volúmenes de Kill Bill que realizó hace más de 10 años y que se han erigido de alguna manera en clásicos perdurables en accesibles ediciones de Blu-ray, que siguen solidificando uno de los mejores catálogos de cine alternativo a precio justo: el de Zima Entertaiment.

Bajo la misma férula de Zima también está disponible su parte del doblete grindhouse: Death Proof (2007), en una de las actuaciones más enloquecidas de Kurt Russell, de edición cargada de extras que los fans del director, productor, guionista y actor sabrán apreciar, debido a su retorcida y maniaca historia.

Lo que sigue resultando increíble es que, pese a su bien ganada fama de provocador cinematográfico, no hayan sido editadas en alguna edición nacional, ni su contribución a CSI Las Vegas, con un enfermo episodio doble titulado “Peligro sepulcral”, de la quinta temporada y tampoco su película debut: El cumpleaños de mi mejor amigo”, que realizó en 1987, y de la que se quemó —literalmente— parte de su metraje original. Para los fans de Tarntino, este filme reducido a cortometraje, representa los 5 mil dólares mejor invertidos de su carrera, luego de un largo aprendizaje autodidacta de cine como dependiente de un videoclub. Ambas cintas son ofrecidas a falta del original nunca editado en México, en aceptables copias digitales con el estigma del par de tibias cruzadas por la calavera, que le han sumado a sus dos Oscar, Globo y Palma de Oro en Cannes (por Pulp fiction, en 2004), la Pata de Cobre, el Garfio de Plata y El Parche de Oro, que coronan las ventas en lo oscurito para mal de los que no sólo no han creído él, sino que no han visto sus películas, a pesar de trabajar en el negocio del cine.

Una paradoja última de su cine es que, la de culto Reservoir Dogs, haya sido editada alguna vez aquí por Quality Films, una de las peores compañías de video “manejada” por los inefables hermanitos Calzada: Luis y Gloria.

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