El olvido reinó en la vida de Alma Delia Fuentes

La actriz vivió sus últimos años casi como indigente en su deteriorada casa en el municipio de Naucalpan, en el Estado de México
El olvido reinó en la vida de Alma Delia Fuentes
FOTO: Archivo EL UNIVERSAL
24/05/2017
05:20
Redacción
Ciudad de México
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Desde que Alma Delia Fuentes era una niña fue una de “Los Olvidados” de Luis Buñuel, interpretó el papel de la niña “Meche”, un papel inolvidable como su vida: ella terminó en el verdadero abandono y olvido.

La actriz, quien en los últimos años habitó casi como indigente en su deteriorada casa en el municipio de Naucalpan, en el Estado de México, falleció el pasado mes de abril a los 80 años de edad.

Alma Delia Susana Fuentes González nació el 22 de enero de 1937 en la Ciudad de México y desde muy niña mostró su talento para la actuación. En tan sólo 24 años participó en 54 películas y cinco telenovelas.

A los nueve años inició su carrera en el cine con una pequeña intervención en la cinta “Sinfonía de una vida”, de 1946, y al año siguiente apareció como “Chabelita” en “La barca de oro”, cinta dirigida por Joaquín Pardavé y que protagonizara Pedro Infante.

Incursionó en el teatro con la Compañía Infantil de Bellas Artes, bajo la dirección de Clementina Otero.

A esa filmación siguieron “La carne manda” (1948), además de la segunda versión de “Allá en el rancho grande”, “Una familia de tantas”, “Eterna agonía” y “Dos almas en el mundo”, todas ellas estrenadas en 1949.

Tenía 14 años cuando consiguió el reconocimiento con “Los Olvidados”, película que triunfó en el Festival de Cannes.

Por su interpretación como “Meche”, Delia fue nominada al premio Ariel en la categoría de Mejor Actuación Infantil.

Julio Bracho la invitó después a participar en su largometraje “Historia de un corazón” (1951), que protagonizó Rosario Granados; gracias a su trabajo como “María Elena” obtuvo el Ariel por Mejor Actuación Juvenil.

Las oportunidades laborales se incrementaron: “La mujer sin lágrimas” y “La loca”, ambas con Libertad Lamarque; “A.T.M. ¡A toda máquina!”, en la que compartió créditos con Pedro Infante y Luis Aguilar; “Las tres perfectas casadas” al lado de Miroslava, y “Mi esposa y la otra”, con Marga López y por la cual fue nuevamente nominada al Ariel como Mejor Actuación Juvenil, son solo algunos de sus filmes.

Tras un intenso trabajo, en 1954 decidió descansar. A los 17 años contrajo nupcias con Julio Azcárraga, primo de Emilio Azcárraga Milmo y con quien procreó cuatro hijos: Alma Delia, Ana Rosa, Bertha Eugenia y Julio Azcárraga Fuentes. Luego la pareja se divorció.

En 1962 reapareció en la pantalla chica, con las teleseries “Las momias de Guanajuato” y “Codicia”, mientras que en el cine participó en “El extra”, al lado de Mario Moreno “Cantinflas”.

En los años siguientes filmó “Risas de la ciudad”, con Joaquín Cordero y Julio Alemán; “Furia en el edén”, con Ignacio López Tarso; “Escuela para solteras”, “El rata”, “La cigüeña distraída” y “Blue Demon destructor de espías”, en un periodo de mucho trabajo, pues tan sólo en 1966 actuó en 11 producciones.

En 1967 trabajó en la telenovela “Gente sin historia” que dirigió Ernesto Alonso y donde trabajó con el actor Rafael del Río, con quien se casó en segundas nupcias, relación breve que terminó en separación en 1968.

Para 1970 estrenó “Las bestias jóvenes” y “Fallaste corazón”, de José María Fernández Unsáin y la cual fue su último trabajo cinematográfico.

A los 33 años decidió dejar la actuación para dedicarse a su familia. Con su retiro su vida se convirtió en un enigma.

En 2015 se volvió a saber de Alma Delia Fuentes, cuando reporteros de una revista la visitaron en su casa ubicada en el municipio mexiquense de Naucalpan y descubrieron que la actriz vivía recluida en un garaje, entre la inmundicia.

 

rad 

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