El error de los Yunes

Nunca antes un candidato a la Gubernatura de Veracruz había perdido a pesar de contar con más de 1 millón 450 mil votos; a Miguel Ángel Yunes Márquez de poco le sirvió juntar más sufragios que los obtenidos por su padre hace dos años, tuvo que “morder el polvo”. ¿Dónde estuvo el error?

Otra victoria engañosa

Cuando el mundo disfrutaba de los juegos del Mundial de Rusia 2018, los sirios del sudoeste de su país sufrieron un fuerte ataque por parte de las fuerzas del régimen de Damasco, con el apoyo de cientos de aviones rusos, contra las ciudades y pueblos del distrito de Deraa. La situación en esa área había sido relativamente tranquila durante los últimos tres años. Se proclamó como una zona de desescalada, como otras áreas.

La reconciliación posible

Pasaron las campañas y aquí seguimos. Aguantamos sin responder, o haciéndolo moderadamente, los agravios, los insultos y las ofensas de quienes opinaban distinto, de quienes tenían preferencias que no eran las nuestras.

Logramos conservar amistades, mantener vivas, si no es que cordiales, muchas de nuestras relaciones familiares. No bloqueamos a nadie en Twitter, solo dejamos de seguir a algunos. Y no, no recurrimos al intraducible “unfriend” en Facebook aún frente a las más agudas necedades de nuestros conocidos en esa red.

Nueva etapa de crecimiento

La política económica de México ha retrasado por décadas la atención en la base productiva nacional. Hoy la trayectoria del ciclo económico global sugiere que quizás en dos años México podría enfrentar una desaceleración en su principal cliente, Estados Unidos. Iniciar desde ahora la atención en el potencial productivo interno es la política adecuada.

Diez días que apaciguaron a México

Saltos narrativos. A diez días de la conmoción en la vida pública mexicana por el barrido de López Obrador en las urnas —y con la mutación en el acto del mapa político del país— no está mal el saldo de apaciguamiento entre bandos que la víspera del domingo 1 de julio parecían dispuestos o resignados a la conflagración final. Un clima explosivo se pronosticaba en el territorio nacional tanto si AMLO ganaba como si perdía.

AMLO: gobernarse a sí mismo

Le pregunté a un prestigioso encuestólogo si se llegó a imaginar un triunfo de esta magnitud: “ni yo, y ni siquiera López Obrador”, me respondió sin dudarlo un instante. Y es que ganó la Presidencia pero también las gubernaturas de cinco de nueve estados, incluida la Ciudad de México, las Cámaras de Diputados y Senadores, y 18 Congresos locales, entre ellos, los 12 estados que gobierna el PRI.

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