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La prensa y los políticos

07/10/2017
02:10
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¿Cuál debe ser la relación entre la prensa y los políticos? La respuesta en cualquier democracia del mundo occidental es a grandes rasgos la misma: el vínculo debe ser meramente profesional y los periodistas deben convertirse en un contrapeso ante los excesos o abusos de gobiernos u otros poderes, como los económicos.

Sin embargo en México no siempre ocurre así. En entrevista con EL UNIVERSAL, el periodista británico Mark Thompson, ex director de la BBC y actual consejero delegado de The New York Times, asegura que en muchos países, entre ellos el nuestro, la prensa en el mundo está viviendo presiones económicas —producto de la transición a lo digital— que se combinan con presiones políticas que buscan frenar la libertad de expresión.

La visión de Thompson preocupa por representar una opinión imparcial que combina la experiencia de haber sido parte de la principal cadena británica de noticias y del mayor diario con presencia mundial, pero no está nada lejos de la realidad.

El asedio principal a la prensa en México proviene de grupos criminales que en amplias regiones del país tienen sometidos a medios, bajo amenazas, para que publiquen información favorable a sus intereses. Cualquier rechazo se paga con la vida y sobre ello hay numerosos ejemplos.

Desde el poder también se ejercen presiones a los medios de comunicación, principalmente a nivel estatal. La prensa no tiene libertad para señalar al mandatario en turno. Los trabajos de investigación para exhibir las anomalías de administraciones locales, se han dado desde el centro del país.

Para Thompson, México va a contracorriente de la escena mundial. En Estados Unidos, ejemplifica, la prensa ha jugado un papel crucial de contrapeso al gobierno de Donald Trump y utiliza todas las posibilidades tecnológicas para distribuir la noticia al mundo; en ese momento, reconoce, se desatan fuerzas que no quieren que eso suceda. “Las fuerzas que odian al periodismo se están volviendo cada vez más poderosas”.

Una prensa bajo asedio es un indicador, en cualquier parte del mundo, de actitudes oficiales autoritarias y opacas, que dejan abierta la puerta para la comisión de abusos e irregularidades. Una prensa libre, en cambio, empodera a la sociedad y obliga a gobiernos a una correcta actuación en su ejercicio cotidiano.

La prensa debe tener la consigna de que su papel es clave para consolidar cualquier sociedad democrática. En el momento que se limita la libertad de expresión comienza una espiral de la cual es muy difícil salir. La denuncia valiente es necesaria y el apoyo de políticos honestos, indispensable.

 

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