Prohíben la entrada a turistas con tatuajes

La tradición japonesa los relaciona con mafiosos
Es obligatorio ingresar desnudo y no tener tatuajes, porque están asociados con los Yakuza, la mafia japonesa. (Foto: Istock)
Es obligatorio ingresar desnudo y no tener tatuajes, porque están asociados con los Yakuza, la mafia japonesa. (Foto: Istock)
12/06/2017
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Emol/GDA
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La tradición japonesa prohíbe a las personas tatuadas entrar a los onsen, esos baños de aguas termales relajantes —públicos o privados—, presentes por generaciones y regidos por estrictas normas de higiene, etiqueta y comportamiento.

Si el viajero quiere vivir esta experiencia, aquí están las reglas y, sobre advertencia, no hay engaño: hay que lavarse cuidadosamente el cuerpo antes de tocar el agua, es obligatorio ingresar desnudo y no tener tatuajes, porque están asociados con los Yakuza, la mafia japonesa.

Las autoridades de turismo han solicitado a quienes administran estos servicios que “relajen” sus normas y permitan el ingreso de los extranjeros tatuados porque a menudo son rechazados de esos lugares.

En contraparte, varios administradores de baños termales aseguran que no discriminan a las personas tatuadas, pero prefieren que los turistas cuyos diseños corporales sean de gran tamaño se abstengan de usar este servicio.

Entre las posibles soluciones que plantea la autoridad de turismo está la recomendación a los visitantes de cubrir sus tatuajes con una etiqueta antes de ingresar a los baños o simplemente asignarles una estancia privada para vivir la experiencia relajante.

Hay muchos turistas europeos y estadounidenses que quieren saber cómo son los onsen y participar del “ritual” del baño.
onsen_bano_tradicional_japones_aguas_termales_japon_tradiciones_cultura_japonesa.jpg (Foto: Istock)

La agencia de viajes Cocha explica que los onsen son uno de los atractivos más demandados por los viajeros, por tratarse de una tradición ancestral y una actividad placentera.

Las aguas termales son de origen volcánico y están repartidas en más de tres mil zonas de Japón. Los baños tradicionales pueden ser públicos o privados (muchos hoteles ofrecen los segundos), implican un ritual higiénico muy severo antes del baño y separan a hombres y mujeres; aunque son los menos, también existen los que son exclusivos de parejas

Estar sin ropa frente a desconocidos o desconocidas puede causar vergüenza al principio, pero después solo queda relajarse y disfrutar.

Como dato curioso, los que en verdad saben gozar del baño termal son los monos del parque Jigokudani, en Nagano. Machos, hembras, crías y jóvenes se sumergen en grupo, dormitan y se acicalan entre sí, en estas aguas rodeadas por nieve.   

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