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Un museo dedicado a Evo Morales

Se ha convertido en un eje de la polémica entre Gobierno y oposición, pero quiere proyectarse como un nuevo destino turístico en la zona andina
Vista general del Museo de la Revolución Democrática y Cultural-Orinoca. (Foto: EFE/Martín Alipaz)
Vista general del Museo de la Revolución Democrática y Cultural-Orinoca. (Foto: EFE/Martín Alipaz)
03/04/2017
06:00
EFE/REPORTAJES
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El Museo de la Revolución Democrática y Cultural se inauguró en febrero, en Orinoca, el pueblo natal del presidente boliviano Evo Morales, ubicado a unas seis horas de distancia de La Paz, por carretera, y a tres de Oruro, la ciudad más cercana.

El cineasta Juan Carlos Valdivia estuvo a cargo del diseño de las exhibiciones en el nuevo centro cultural. Él explicó que hay "una puesta en valor de las luchas del pueblo de Bolivia" que cuenta "la historia no oficial", una que comienza en la región andina.

"Es por ello que el personaje Morales es central. Es el primer indígena que llega al poder, no solo que llega al poder sino que llega con tanta fuerza", dijo en referencia a su primera victoria electoral en Bolivia en 2005.

Es el museo más grande de Bolivia, con 10 mil 814 metros cuadrados y cuenta con tres módulos, con la forma de animales sagrados de la cultura andina: el puma, la llama y el quirquincho o armadillo.

A través de las salas

El primer  bloque, recoge la historia de los pueblos indígenas y el periodo republicano anterior a la llegada de Evo al poder.

El segundo, el bloque central y más grande, busca poner en valor las costumbres del don y la reciprocidad, elementos centrales de las culturas andinas. Y lo hace precisamente mediante la exposición de  regalos que ha recibido el presidente.

El tercer bloque incorpora un auditorio y una sala de cine y aspira a ser un centro de documentación digital sobre los pueblos indígenas y las reformas que Evo ha implementado en Bolivia.

Y de aquí al Salar de Uyuni

Su inauguración, el 2 de febrero de 2017, suscitó duras críticas de la oposición, que acusó al presidente boliviano de promover el culto a su propia personalidad y cuestionó la utilidad de una obra de tal envergadura en un lugar poco accesible y casi deshabitado.

A pesar de estas circunstancias, el plan del Gobierno es promover Orinoca como un destino integrado en un circuito turístico más amplio que incluiría el emblemático Salar de Uyuni, el desierto de sal más grande del mundo.

La empresa estatal de turismo Boltur ya ofrece paquetes con tarifas de 120 y 200 dólares, para itinerarios de dos y tres días con alojamiento incluido.

También se plantea ofrecer recorridos de un día,  saldrían de Oruro y podrían terminar en la misma ciudad o en el salar de Uyuni.

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