Pingos dejan estadio "maldito"

El México cambia de sede; se despide del Fray Nano con una derrota que lo margina de los Playoffs de la LMB
Los escarlatas se despidieron de la afición el último juego en su estadio. (ENRIQUE-GUTIÉREZ-PERALTA)
07/08/2017
00:39
Ramón Treviño
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El estadio Fray Nano fue un recinto maldito para los Diablos Rojos del México.

Ayer, los Pingos se despidieron del inmueble, su casa por tres campañas, donde no ganaron un campeonato y quedaron eliminados dos veces de manera consecutiva de Playoffs, algo inédito en el equipo.

Se fueron con una derrota. Se veía venir. Cabizbajos y sin oportunidad de postemporada, los Diablos pisaron el campo por puro protocolo.

Laguna venció 7-5. El Fray Nano no verá más juegos de la Liga Mexicana de Beisbol.

Para la campaña de 2015, los Diablos se vieron obligados a buscar una nueva casa. El regreso de la Fórmula Uno al país ocasionó el cierre del Foro Sol para modernizar el Autódromo Hermanos Rodríguez; el conjunto escarlata se quedó sin su hogar.

Los capitalinos tuvieron que remodelar el inmueble, ubicado en la colonia Jardín Balbuena, para poder mantenerse en la Ciudad de México. El plan original era quedarse un par de temporadas pero, por complicaciones con la construcción de un nuevo estadio, tuvieron que quedarse una más.

Arreglar el Fray Nano tuvo un costo de 70 millones de pesos. Precio elevado tras no conseguir un título.

Para el próximo año, los Diablos estrenarán el estadio Alfredo Harp Helú, una esperanza para olvidar los fracasos de las últimas campañas.

“Nos vamos con un mal sabor de boca”, dijo Francisco Minjarez, gerente deportivo escarlata. “Pero nos vamos orgullosos”.

México tiene una marca de 55-51 y terminará la temporada en Monterrey, donde hoy abren la serie ante Sultanes.

De acuerdo con Minjarez, todavía tienen contrato para mantenerse en el Fray Nano por 10 años más. Sería utilizado para la liga de invierno.

Los Pingos pecaron con juventud y en confiar en una plantilla llena de mexicanos, algunos no dieron el rendimiento esperado. Para la directiva roja, las lesiones fueron el principal enemigo.

“Muchos jugadores se lastimaron y nos mermaron un poquito a la hora de competir”, agregó el gerente.

En 2018, el fracaso no puede ni pensarse en el equipo más ganador del país. Se tiene que presumir la nueva casa con buenos resultados. A pesar de eso, los altos mandos de los escarlata todavía no deciden si van a contratar extranjeros para reforzar esas zonas débiles y aspirar al título.

 

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