Paga lo que sea por ver a Tigres

Parar atestiguar la final contra Chivas, un seguidor felino gasta 15 mil pesos
José Samperio viajó de Cancún a Monterrey y luego a Guadalajara. (HÉCTOR A. MORALES. EL UNIVERSAL)
28/05/2017
00:39
Héctor Alfonso Morales
Guadalajara
-A +A

Ser testigos de la historia de su equipo cuesta 15 mil pesos. Fue lo que pagó el aficionado de los Tigres, Pepe Samperio, para estar en los dos partidos de la serie por el título del Clausura 2017, ante el Guadalajara.

“A mí nadie me va a contar lo que pasará. Yo voy a estar ahí. Todos me preguntan por qué gasté ese dinero, porque el resultado puede que favorezca a Chivas, pero si van a perder, no quiero que nadie me lo diga, sino vivirlo”, afirma el hincha felino.

Este personaje acudió a la llegada del cuadro norteño a la capital jalisciense. Los futbolistas tuvieron la orden de no tomarse fotos con los cerca de 20 fanáticos que los esperaban, por lo que ingresaron de inmediato al edificio que los hospedó, alrededor de las 5 de la tarde.

Ese “operativo” no impidió los gritos y solicitudes. Sólo a un tigre le reprocharon: “Ponle hue... [Ismael] Sosa”, ya no seas hue...”, reprochó Samperio, molesto.

Pepe viajó desde Cancún a San Nicolás de los Garza. De ahí, hacia Guadalajara para no perderse detalle de lo que acontece con el club que hoy va por el bicampeonato, en el feudo del Rebaño Sagrado.

Sólo tiene un problema, que es difícil de solucionar si no se tiene una buena cantidad de dinero: conseguir un boleto. Entre el hotel en Monterrey y suelo tapatío se gastó cerca de 10 mil pesos: “Estoy dispuesto a dar hasta cinco mil bolas [pesos] por un lugar”.

Su preocupación ha sido mucha. Ha tratado de contactar a revendedores que le puedan dar al mejor precio el codiciado pase. Tuvo la desventaja de que la directiva de las Chivas decidió no venderle ni una sola entrada a la barra felina Libres y Lokos.

Circunstancia que hizo más complicada su misión de tener el ingreso al estadio Chivas, máxime cuando estuvo en riesgo de pagar por un boleto falso. El miedo por desembolsar y no entrar lo obligó a ser cauteloso en el momento de negociar.

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS