El análisis de Eduardo Brizio

13/06/2015
04:43
-A +A

El silbante paraguayo Enrique Cáceres, de bajo perfil, realizó un buen trabajo en términos generales. El problema fue que México —ante su incompetencia— pretendió ganar el partido mediante la vía de la pena máxima.

Al minuto 79, Javier Aquino se tiró un clavado y el juez central no mordió el anzuelo.

Minutos después reclaman un penalti sobre Javier Güemez, para mi gusto no lo suficientemente claro, y para cerrar con broche de oro exigen unas manos, para mí, no deliberadas, por la cercanía del disparo, cuando agonizaba el encuentro.

Apuesto a que el ‘Piojo’ Miguel Herrera agarra al árbitro como su ‘chivo expiatorio’.

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS