Fashion Profile. En la línea de riesgo

Tan atrevida como visionaria, Carine Roitfeld es un icono del mundo editorial y de la moda internacional.
06/03/2017
16:32
Cristian Arciniega
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Decidió arriesgarse. En 2012, Carine Roitfeld (París, 1954) presentó el primer número de CR Fashion Book, una revista semestral de moda que expone las tendencias bajo una mirada única.

El lanzamiento significó un gran reto por tres razones: la editora tenía 58 años –no es un secreto que en esta industria se prefiere la sangre joven–, la publicación competiría con decenas de títulos posicionados y, principalmente, este proyecto simbolizaba su regreso al mundo editorial luego de abandonar la dirección de Vogue París, donde permaneció una década.

El arduo proceso de trabajo detrás de esta primera edición quedó retratado en Mademoiselle C, un documental estrenado en septiembre de 2013 donde se descubre cómo planea y desarrolla cada una de las sesiones fotográficas, cómo es su relación con personajes de la talla de Karl Lagerfeld, Riccardo Tisci y Donatella Versace, además de cómo logra sobrellevar su vida entre los desfiles y su rol de abuela.

A lo largo de 10 ediciones, celebridades como Beyoncé, Rihanna, Lady Gaga y Kim Kardashian han aparecido en la portada de CR Fashion Book, cuyo tiraje se agota cada temporada. Su actual número ha causado polémica por tener en la cubierta a Paris Jackson, hija del fallecido ‘Rey del Pop’, así como a la modelo Halima Aden, quien nació en un campo de refugiados en Kenia y posa para esta edición envuelta en un hiyab.

Icono a los 60

A Carine siempre la ha identificado su audacia. De hecho, su nombre saltó a la fama durante los años noventa, tras realizar una campaña con alto contenido erótico para la firma Gucci, en complicidad con Tom Ford –su entonces director creativo– y el fotógrafo Mario Testino. Su visión arriesgada causó que en un principio la identificaran como la reina del porno chic.

En 2001 asumió el puesto de directora de Vogue París, título en el que estuvo al frente durante una década y realizó memorables portadas y atrevidos editoriales, en los que predominaron los cigarrillos y los cuerpos desnudos.

“Si tuviera que elegir entre la moda y las mujeres, elegiría a las segundas. Me gustan las mujeres mayores, con curvas, distintas… en general me agrada lo diferente, ya que no

existe un solo tipo de belleza”, declaró a la revista i-D.

Luego de abandonar su cargo en esta publicación, anunció que comenzaría su propia revista y, a la par, fue nombrada directora global de moda de Harper’s Bazaar. Desde entonces, la editora realiza también estilismos de forma independiente para sellos como Barneys New York, Max Mara y Alberta Ferreti; además, ha colaborado con las marcas Uniqlo y Mac en el desarrollo de colecciones de ropa y maquillaje, respectivamente.

A Carine Roitfeld resulta difícil encasillarla, tanto en el plano laboral como creativo. La mirada audaz y apegada al arte que tiene sobre la moda responde principalmente a su libertad de expresión. “Me considero una rebelde. Más que hacer fotos, mi objetivo es contar historias”, subraya en el documental Mademoiselle C. Y por lo visto, aún tiene mucho que decir.

Frase

“Siempre seré irreverente a mi manera, pero trataré de mostrar nuevos enfoques. Cada vez busco hacer algo diferente para no aburrir a los lectores e, incluso, a mí misma. Tengo que reinventarme constantemente.”

 

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