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La “F” al cubo

Fashion, fuerte (al menos de carácter) y formal. La nueva elegancia abarca desde un tuxedo hasta un look para la oficina. Y el sello Corneliani lo tiene todo
19/06/2015
17:36
Cristian Arciniega
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Entre semana, los hombres tienen pocas posibilidades de desafiar la tiranía del traje. Acudir a un cocktail por la noche sugiere retirar la corbata para proyectar una imagen más relajada y accesible, sin perder elegancia. En algunas empresas, el viernes casual invita a elegir atuendos más relajados, pero que ayuden, de igual forma, a verse presentables.
 
Los fines de semana, por fortuna, otorgan mayor libertad al guardarropa masculino, lo cual no significa entregarse al desaliño. Comidas, reuniones con amigos e incluso bodas figuran  en la agenda de los caballeros, quienes deben hacer frente a distintos escenarios de una forma sencilla y efectiva.
 
Los diseñadores y las casas de moda, conscientes de la figura del hombre moderno, se dan a la tarea de proponer atuendos versátiles pero elegantes al mismo tiempo, de líneas y materiales nobles que brinden comodidad  y reflejen una imagen estilizada. Las paletas de color, asimismo, han abandonado su zona de confort: hoy figuran en las colecciones tonos vivos y llamativos, así como mezclas que antes eran casi impensables para que ellos las usaran.
 
Con todo el charm italiano. Un nombre que es referente de lujo y modernidad en el universo masculino es, sin duda alguna, el de la firma italiana Corneliani. Sus diseños reflejan un carácter sofisticado, pero en sintonía con las tendencias, para responder así a las necesidades y los gustos de los hombres, comprometidos cada vez más con su arreglo personal.
 
Las colecciones de esta casa establecida en Mantua, Italia, en 1958, apuestan por una estética definida por la formalidad pero con toques de audacia (ya sea a través de su paleta de color, siluetas, mezcla de texturas e innovación de tejidos), integrada por prendas que evidencian su vocación de clásicos, con un giro actual que aporta versatilidad y refleja una elegancia sin pretensiones.
 
Corneliani es popular  por la hechura de sus trajes, tanto de diseños Ready-to-Wear como de su exclusiva división Su Misura. En el discurso creativo de la firma, sin embargo, tienen un peso significativo las ecuaciones más casuales: el uso del blazer, el traje sin corbata, las chaquetas de piel, los suéteres de punto, los chalecos (tejidos y acolchados), los shorts dentro de atuendos de aire formal, y los cortes ajustados en pantalones, camisas, chamarras y abrigos.
 
Estas propuestas resultan ideales para llevar fuera de la oficina, ya sea en un cocktail, una comida o una reunión con amigos. Aun cuando hay escenarios que exigen menos formalidad, el hombre adulto debe lucir presentable cuando está fuera de casa, por lo que debe sumar a su clóset piezas que brinden funcionalidad, diseño  y posibilidades de combinación.
 
Para esta temporada, la casa italiana hace una fuerte apuesta por el blazer, tanto en tonos  vivos como neutros. “Esta prenda ofrece numerosas posibilidades: puede combinarse con chinos pants o jeans de corte slim; camisas o t-shirts; zapatos con agujeta, loafers e, incluso, sneakers”, señala Alejandro López, gerente de la firma Corneliani.
 
La ecuación de pantalones de mezclilla, camisa y cazadora (o bien, chaleco acolchado) resulta ideal para acudir a una comida o reunión con amigos o familiares. Las tonalidades de azul y tierra simplifican la mezcla entre ambas y con otros colores, como el blanco y el gris. El empleo de tejidos accesibles y ligeros como el algodón aseguran  la libertad de acción.
 
Los hombres más jóvenes, por otro lado, pueden sumar un par de tenis (se deben evitar los modelos  para llevar al gimnasio) a su look y jugar con la dualidad del atuendo: formal en la parte superior, definido por una camisa y chaleco o cardigan, y más relajado en la parte inferior.
 
Entre los diversos compromisos que se tienen durante el fin de semana, están también las bodas y cenas formales. Para un enlace nupcial, de noche y en un salón, debe llevarse un tuxedo en color negro, el cual resulta fácil de combinar y, además, si se elige en un corte que defina la silueta, su permanencia en el guardarropa está garantizada. Para una cena en un exclusivo restaurante, se puede optar por el clásico traje, pero sin corbata, y lucir unos bostonianos sin calcetines, si se es un poco más audaz.
 
Aun cuando los códigos se han relajado en la vestimenta masculina, la formalidad no debe quedar de lado. Gracias al abanico de propuestas y firmas existente, es posible estar presentable sin restar elegancia. Para los hombres, proyectar una imagen cuidada,  moderna y estilizada es, hoy por hoy, una tarea 24/7. 

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