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El protegido del “káiser”

Bajo el amparo de Karl Lagerfeld, Brad Kroenig se ha convertido en un prominente modelo cuyos pasos sigue de cerca su pequeño hijo Hudson
19/06/2015
17:27
Cristian Arciniega
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No cabe duda, Karl Lagerfeld tiene muy buen ojo. Así lo demuestran cada una de sus colecciones, campañas publicitarias y, además, el séquito de hombres que lo rodean, conocidos como Karl’s Boys. El “káiser” es famoso por acompañarse únicamente  de hombres atractivos, a quienes no sólo acostumbra incluir en los desfiles y anuncios de las firmas que dirige, sino también lleva a cada ciudad que visita. Su nombre: Brad Kroenig.    
 
Antes de Sébastien Jondeau y Baptiste Giabiconi, sus recientes “adquisiciones”, Lagerfeld quedó prendado de un joven estadounidense  cuyo cuerpo fue descrito por él mismo como “de un dios griego”. Fue cuestión de meses para que el diseñador lo convirtiera en su modelo fetiche y, por consiguiente, en toda una estrella.
 
Campañas para Fendi, presentaciones para Chanel y sesiones para importantes calendarios se convirtieron en el “pan de cada día” para este Adonis nacido en Missouri (23 de abril de 1979), quien decidió abandonar su carrera en el fútbol para perseguir un sueño más grande: ser un reconocido modelo (sí, por extraño que parezca).
 
Antes de ser identificado como el hombre inseparable de Lagerfeld, Kroenig fue imagen de marcas como Abercrombie & Fitch y Dolce & Gabbana, que al igual que el creador, no pudieron resistirse a su actitud seductora, escultural figura y semblante varonil.
 
Luego de su fichaje para  Chanel, la carrera de este chico  despegó por todo lo alto: DKNY, Roberto Cavalli, Adidas y Gap no dudaron en solicitar sus servicios. A pesar del éxito alcanzado, el norteamericano decidió hacer, en 2009, una pausa en su carrera para concentrarse en un nuevo rol: padre de tiempo completo del pequeño Hudson.
 
De tal palo, tal astilla. Suele decirse que los bebés traen una torta bajo el brazo; sin embargo, hay otros cuyo futuro se percibe a todas luces afortunado. Tal es el caso de Hudson Kroenig, quien no sólo se ha visto beneficiado por la buena genética de su padre, sino también por sus estratégicas relaciones profesionales.
 
Este pequeño tiene como padrino nada  menos que a Lagerfeld, quien además de darle costosos regalos (como un tigre de peluche de la firma Dior y lujosas prendas de la casa Chanel), se ha encargado de convertirlo en la nueva estrella de las pasarelas, como lo hiciera hace unos años con su atractivo padre, e incluso es frecuente que desfilen juntos. 
 
Hudson debutó en un desfile de la maison en octubre de 2010, cuando todavía no cumplía siquiera los dos años de edad. Desde entonces, sus participaciones en los shows de la firma se han vuelto recurrentes, así como en diversas campañas publicitarias y sesiones para prestigiadas revistas.
 
En los últimos años, no sólo es usual ver al pequeño de la mano del “tío Karl” por las calles, sino también en los eventos que organiza, al lado de celebridades como Katy Perry o Pharrell Williams. Hudson se ha convertido en el hijo que Lagerfeld nunca tuvo, así como su padre, Brad Kroenig, ha sido el hombre que el diseñador siempre ha querido y se ha dado el gusto de tener a su lado. 

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