Mexicanos desentierran huellas de romanos en ciudad bíblica

La arqueóloga Marcela Zapata-Meza detalla hallazgos en la última temporada de excavaciones en Magdala, Israel
El Proyecto Magdala renovará hoy el convenio de colaboración con la Universidad Anáhuac México para que los investigadores de ese centro de estudios mexicano puedan continuar con las excavaciones en Israel (CORTESÍA PROYECTO MAGDALA)
01/08/2017
00:23
Abida Ventura
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Durante el siglo I, el pueblo de Magdala, considerado el lugar de nacimiento de María Magdalena, era una de las ciudades más florecientes del momento, rica en pesca. Su esplendor culminó, según la referencias históricas, cuando las tropas romanas arrasaron con las aldeas en las orillas del mar de Galilea.

Así lo indica, por ejemplo, el conocido historiador judío Flavio Josefo en su libro Las guerras de los judíos, donde narra una batalla en esa ciudad galilea en el año 67 d.C. Hasta hace poco, ese episodio se había quedado únicamente en las páginas de esos textos antiguos, pero desde que hace siete años un grupo de arqueólogos e investigadores mexicanos comenzaron a excavar vestigios de esa ciudad en Israel, las evidencias de la presencia romana en ese lugar se hacen cada vez más evidentes.

En su última temporada de excavación, que culminó en julio, el proyecto arqueológico Magdala, encabezado por la arqueóloga Marcela Zapata-Meza, ha logrado obtener las primeras pistas de la ocupación romana en ese sitio donde en 2009 fue descubierta una Sinagoga del siglo I.

“Fue una temporada interesante porque nos concentramos en contextos muy particulares, como un área doméstica, donde necesitábamos hacer chequeos más profundos para ver si había presencia helenística, y a la hora de bajar, efectivamente recuperamos cerámica y monedas de ese periodo”, dijo a este diario la investigadora de la Universidad Anáhuac México.

Estos hallazgos en campo se suman a los análisis que el investigador Marcos Herrera, también de la Universidad Anáhuac, realizó recientemente a una espada romana hallada en 2011. “Él también observó algunos objetos de metal que tenemos y su estudio ayudó a comprender que sí hubo en Magdala una legión romana. No tenemos ahora la confirmación de la famosa guerra referida por Flavio Josefo, pero lo que sí podemos decir es que sí hay objetos muy particulares, que sólo los romanos podían utilizar”, sostuvo la arqueóloga.

Zapata-Meza, que para esta temporada tuvo la colaboración de decenas de voluntarios en la excavación, considera que estos datos son un paso adelante en la investigación del sitio porque les permitirá estudiar la presencia de un grupo del ejército romano que, por alguna razón, mantuvo el control de Magdala. “¿Qué tipo de control? No lo sabemos todavía. Tampoco sabemos bien cuándo y qué intereses tenían. Necesitamos estudiar los materiales arqueológicos; las monedas nos puedan hablar de fechas aproximadas, por ahora ninguno de los objetos tienen grabados o escritura”, añade.

Fortalecen convenio. Durante siete años, este proyecto arqueológico que cuenta con la colaboración de la Universidad Anáhuac, la UNAM, y tiene las licencias de la Autoridad de Antigüedades de Israel, ha sacado a la luz importantes hallazgos e información en ese terreno propiedad de los Legionarios de Cristo, quienes encabezados por el sacerdote mexicano Juan Solana construyeron ahí el Magdala Center.

Por eso, con el fin de fortalecer y darle continuidad a los trabajos de investigación arqueológica, el Proyecto Magdala renovará hoy el convenio de colaboración con la Universidad Anáhuac México para que los investigadores de ese centro de estudios mexicano puedan continuar con el proyecto de excavación en Israel.

“Es un convenio para reforzar el proyecto porque sabemos que una investigación arqueológica requiere de mucho tiempo; también lo hacemos para que puedan ir más estudiantes como voluntarios y que tengan un reconocimiento académico”, explicó el padre Juan Solana, director del Proyecto Magdala, y quien ha sido el principal impuslor del Magdala Center en Israel.

Según el sacerdote, desde que este espacio religioso que convive con los vestigios de la Sinagoga del siglo I abrió sus puertas en 2014, todos los días recibe un promedio de 600 visitantes, por lo que se ha convertido en un “destino turístico y religioso a nivel mundial”.

La firma del convenio de colaboración entre el Proyecto Magdala y la Universidad Anáhuac México se llevará a cabo hoy en una ceremonia protocolaria en la que participarán autoridades de ambas instancias, así como los investigadores que colaboran en el proyecto.

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