abida.ventura@eluniversal.com.mx

La fachada de la Iglesia de Santo Domingo, en el Centro Histórico, luce desde ayer una placa conmemorativa que busca saldar una deuda con la población afrodescendiente en México.

Con la colocación de esa placa, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el Fideicomiso del Centro Histórico, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y representantes de dicha comunidad en el país declararon este espacio como "Sitio Memoria de la Esclavitud", el primero de esta iniciativa de la UNESCO que se realiza en México.

“Con este sitio comenzamos un proyecto nacional para continuar con la identificación de sitios de Memoria en México a lo largo del territorio”, dijo María Elisa Velázquez, investigadora del INAH y vicepresidenta del Comité Científico del Proyecto Internacional La Ruta del Esclavo de la UNESCO.

El objetivo de esta iniciativa que ya se ha hecho en otros países es “visibilizar la importancia de los afrodescendientes en la construcción del país” y combatir el racismo y la discriminación hacia esta población.

“Estamos confiados en que las deudas históricas hacia este importante sector de la población de nuestro país, habrán de resarcirse y de reconocerse en toda su amplitud, sus decisivas contribuciones en la formación y el desarrollo del México que vivimos resulta más que evidente en numerosas regiones de la República Mexicana, como los estados de Guerrero, Oaxaca, Veracruz, Hidalgo, Morelos, Puebla, Tabasco, Coahuila y la propia Ciudad de México”, señaló el antrópologo Diego Prieto Hernández, secretario Técnico encargado de la dirección del INAH, al participar en el evento de declaratoria del sitio.

Según las investigaciones históricas, a México arribaron unas 250 mil personas de distintas regiones del continente africano para dedicarse a diversas actividades en haciendas agrícolas y ganaderas, en obrajes y talleres artesanales, así como en el servicio doméstico de casas, conventos y hospitales.

Algunas de esas personas se quedaron en la ciudad y otras fueron distribuidas a distintas regiones de la entonces Nueva España. En el caso de la población de la capital residió en calles aledañas a la Plaza Mayor como Alcaicerías (hoy Palma) y Tacuba, Cocheras (hoy Colombia) esquina con reloj (hoy Argentina), la calle del Águila (hoy Cuba, donde residían varios mulatos entre los que destaca Juan Correa, mulato libre y maestro pintor barroco) y la calle de la Misericordia (hoy Belisario Domínguez). Hacia el oriente de la Plaza Mayortambién residían varios afrodescendientes, en las calles de Ortega (hoy Salvador), Puente Quebrado (hoy Mesones) y Polilla (hoy Echeverría).

En las cercanías del Colegio de San Ignacio (Vizcaínas) se asentaron afrodescendientes artesanos y comerciantes.

nrv

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses