Naief Yehya se burla de sí mismo en libro

El escritor aborda lo que se pierde con los desplazamientos humanos
Foto: Archivo
28/04/2017
14:28
Notimex
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La migración, la lengua y la función social de la literatura, son los temas que aborda el escritor mexicano Naief Yehya en su novela Las cenizas y las cosas, libro con el cual retorna a la narrativa.

“Lo que se pierde con los desplazamientos humanos, cuando uno cambia de país, cuando uno cambia de cultura, lo que se pierde y se gana, nostalgia y sentimentalismo, eso es lo que contiene el libro”, explicó el narrador en entrevista con Notimex.

En la librería Rosario Castellanos del Fondo de Cultura Económica (FCE),  el escritor que regresa a la novela, luego de publicar cuentos, consideró que se trata de “una mirada un poco cínica desencantada a ciertos ideales de la inmovilidad, en un mundo donde se están moviendo poblaciones, culturas y conocimientos”.

Destacó que el personaje central de la historia es un escritor mexicano de origen iraní, Niarf Yahamadi, que se “parece a mí y vive en el mismo barrio Brooklyn, lleva los mismos años que yo viviendo ahí”, describió el autor.

La novela se desarrolla entre 1985 y 2001, que trata de ser crónica sobre el fin de siglo, pues la transición de una era en la que se podría abordar la muerte de las ideologías, el final del imperio soviético, vendría a traer un nuevo orden mundial.

“El personaje va transitando por todos estos aspectos, le van sucediendo cosas que van marcando su desventura, un poco la desventura de fin de siglo, pero personificado en este hombre, con encuentros amargos y tristes”, comentó Yehya.

Reiteró que habla de la migración y sus costos términos humanos, además de que  trata de encontrar la empatía a través de los ojos de un migrante hasta cierto punto privilegiado.

“Un inmigrante que se ve como un miserable, pero cuya condición comparada a la de los otros 11 millones de mexicanos que viven en Estados Unidos, es de enorme privilegio y ventaja”, aseguró.

“Alguien me decía que es una novela que va de la ironía al cinismo al humor negro y sí,  me burlo de las aspiraciones burguesas, de las creaciones del artista, pero también me burlo de mí”, concluyó Naief Yehya.

 

nrv

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