Me siento extranjera de mi tiempo: Adriana Díaz Enciso

La escritora mexicana, radicada en Londres, está inmersa en una ardua labor de traducción y creación
FOTO: Literatura INBA.
07/03/2017
12:31
Yanet Aguilar Sosa
Ciudad de México
-A +A

Adriana Díaz Enciso es muy consciente de que al escribir sus cuentos su ritmo de escritura está determinado por la poesía. Se sabe poeta, narradora y traductora. Se sabe autora de cuentos, de novelas, de poesía. Se reconoce promotora y difusora, ha emprendido dos antologías, una de cuento británico contemporáneo y otra de poesía británica contemporánea, que compiló y tradujo para la FIL del Zócalo, en el marco del Año Dual México-Reino Unido. Sabe que escribe desde la certidumbre de que poesía y narrativa pueden andar juntas, tal como lo confirma su libro Con tu corazón y otros cuentos.  

"No creo que la poesía y la narrativa tengan que estar separadas. En toda narrativa que se aventure un poquito más allá de la superficie, la poesía aparece de una forma u otra. El cuento es otra forma de buscar lo mismo que busca la poesía: dar voz a lo que parece inexpresable, a formas de la realidad y de la imaginación que parecen exceder las posibilidades del lenguaje, pero nosotros, necios, insistimos, porque no conocemos otra forma de fijarlas más que la palabra2, señala la narradora en conversación desde Londres, donde da clases de traducción y Literatura en el Instituto Cervantes.

Los cuentos de su nuevo libro editado por la Dirección de Publicaciones de la Secretaría de Cultura están marcados por la sensualidad y la sexualidad, el deseo y la pasión, que son temas que habitan otros de sus trabajos. Pero también está la mirada sobre el cuerpo y por ende sobre la violencia; y ocurren en esos territorios sin fronteras, con personajes extranjeros, escritos desde una mirada que se siente extranjera.

"Mi obra en buena medida se define por la ausencia de fronteras. Creo que ya era así desde que vivía en México, pero los 18 años que llevo viviendo en Londres sin duda han influido en la transformación de los paisajes, de la atmósfera de lo que escribo. A veces estos cuentos hablan claramente sobre Londres. Otros, suceden en espacios que no se definen, geografías que quizá no existen, y eso me gusta también, me permite explorar lo que está sucediendo con los personajes con más libertad. Volvemos de nuevo a tu primera pregunta, porque la falta de fronteras es también entre géneros: poesía y narrativa, por ejemplo, pueden existir en un mismo texto y no tiene sentido tratar de separarlas", afirma Adriana.

La autora de "La sed", "Puente del cielo" y "Odio" reconoce también que francamente sí se siente extranjera de su entorno. "Supongo que en buena medida porque cambié de país y suele suceder que los que hacemos eso nos terminamos sintiendo extranjeros en nuestra tierra natal y la adoptiva. Pero quizá me siento mucho más extranjera de mi tiempo que de mi geografía. A veces de verdad no comprendo qué es esto que estamos viviendo, esto que llamamos siglo XXI. Pero en todo país o tiempo extranjero se encuentran remansos, y creo que la escritura para mí es una forma de echar raíces".

La suya es una literatura que tiene una mirada sobre el cuerpo porque es la forma en que nos entendemos como un cuerpo, y entendemos al otro como cuerpo también. Dice que en nuestro mundo la mirada violenta sobre el cuerpo se multiplica de muchas formas, algunas sutiles, otras brutales. Y ella considera que hay una relación entre la violencia con que se mira al cuerpo como objeto (objeto de desprecio y odio disfrazados muchas veces) y la "otra" violencia, la de la atrocidad que se puede ver en las noticias todo el tiempo, que si bien le hemos llamado realidad política o social, en última instancia se trata de cuerpos destrozados, tratados con un odio y una incomprensión tan absolutos como los que alimentaban la mirada del pobre Bataille.

Adriana Díaz Enciso, quien fuera letrista del grupo de rock Santa Sabina, y que ha escrito también libretos para teatro, ópera y televisión, fue secretaría de la Blake Society en Londres y formó parte de la dirección del proyecto para convertir la casa de William Blake en Felpham en un centro para escritores, es incansable y a la par de su obra personal desarrolla una serie de proyectos alternos.

"Estoy escribiendo un libro 'experimental', en inglés. Llevo algunos años con esto, luchando con su estructura. No es novela pero algo tiene de novela. El cuerpo y la sexualidad vuelven a ser uno de los temas centrales, pero de una forma más complicada y por momentos más cruel. Hablo entre otras cosas de las formas en que los humanos nos destrozamos unos a otros a través de ese odio del cuerpo que en realidad oculta fracturas mucho más hondas", afirma Díaz Enciso.

Pero eso  no es todo lo que hace. La escritora que es miembro del Consejo Directivo de la revista Modern Poetry in Translation, tiene otros proyectos: "Estoy también traduciendo al inglés un largo poema del poeta español Álvaro García, 'El ciclo de la evaporación', y en diciembre terminé la traducción de una novela para jóvenes, Wolf Hollow, de Lauren Wolk, que publicará Santillana. Terminé también el año pasado de traducir dos poemas largos míos que escribí originalmente en inglés, ‘Crucifixion’ y ‘The Dream’. La idea es que se publiquen en México en una edición bilingüe, en eso estoy. Sigo luchando porque se publique mi novelón (por la extensión) Ciudad doliente de Dios, inspirada en los poemas proféticos de William Blake", concluye la narradora, poeta y traductora desde Londres.

 

sc

INFORMACIÓN RELACIONADA

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS