El ) en Durango atendió daños por humedad en 18 edificios de carácter histórico, así como en la Zona Arqueológica La Ferrería, causados por las fuertes lluvias que se registraron de manera atípica en noviembre de 2014.

Con un monto autorizado de 16 millones 458 mil pesos, provenientes del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), el INAH Durango atendió la infraestructura dañada por el fenómeno climatológico a través de 23 acciones, realizadas en monumentos históricos de los siglos XVIII y XIX, y en el centro ritual prehispánico de la época Chalchihuites, que data del 600 d.C.

La arquitecta Sirle Rojas Rodríguez, directora del Centro INAH-Durango, dijo que los efectos causados por la contingencia se derivaron del exceso de humedad, por lo que repararon los colapsos de losas y muros caídos, se restauraron techos, se realizaron aplanados y arcos. Además se cambiaron bajadas pluviales que estaban saturadas y reintegraciones arquitectónicas.

En la escuela primaria “Guadalupe Victoria” se restauró un mural plasmado en 1934, bajo la dirección del pintor Manuel Guillermo de Lourdes (1898-1971). Se trata del primer gran edificio público de la Revolución Mexicana en Durango, cuyas características arquitectónicas lo convirtieron en  orgullo de la ciudad.

Rojas dijo que los inmuebles intervenidos tienen características relevantes para cada una de las comunidades a las que pertenecen. Son ocho templos religiosos, tres museos, el Centro Cultural y de Convenciones Bicentenario, el edificio de la presidencia municipal de Lerdo, además de dos portales, un panteón y una cancha de rebote, ubicados en las localidades de Santiago Papasquiaro, Ocampo y Mapimí, respectivamente.

La Capilla de Nuestra Señora del Refugio, edificada en la antigua Hacienda de Pedriceña, municipio de Cuencamé, data del siglo XVIII y forma parte del Camino Real de Tierra Adentro, considerada .

El templo de Santiago Apóstol, en Santiago Papasquiaro, también fue reparado. Es un espacio importante para el fervor religioso de la comunidad porque alberga al Señor del Santo Entierro, de más de 250 años de antigüedad. Asimismo, se intervino el Museo Casa Juárez, en el municipio de Mapimí, creado en 1600, que fungió como Palacio Nacional en el mencionado trayecto de Juárez, ahí el Benemérito de las Américas pasó tres noches durante la Guerra de Reforma, y en sus acervos está la cama donde durmió. 

La Zona Arqueológica La Ferrería, la única abierta al público en Durango, se vio afectada por el deslave de los cerros vecinos que ocasionaron fracturas en algunos de sus edificios, éstos fueron reparados y consolidados. El Museo de Sitio sufrió daños por humedad; se restauraron techos caídos y algunos pisos, y se hizo limpieza exterior; asimismo, se repuso el sistema eléctrico de toda la zona, basado en celdas solares, que había quedado totalmente destruido.

nrv

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