Un atentado con 150 víctimas en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) con afectados como Christina Kirchner o Lula da Silva. Así arranca la última novela del mexicano Jorge Zepeda Patterson, un thriller político "universal" escrito "en plenitud como escritor, no como periodista".

Así lo asegura el autor en una entrevista con motivo de la publicación en España de un libro publicado por Planeta en el que vuelve a echar mano de sus ya inseparables "Los azules", un grupo de cuatro periodistas entre los que el mexicano reparte facetas de su personalidad, pese a que en esta ocasión el traje de periodista ha dado paso al de narrador.

"El éxito que tuvieron los anteriores libros (Los corruptores, 2013 y Milena o el fémur más bello del mundo, premio Planeta 2014) me dio un nuevo espaldarazo a este nuevo oficio y he tenido que aceptarlo como tal, pero no como una extensión del periodismo, no como una modalidad para decir lo que no podía decir como periodista, sino en plenitud, como un oficio que me ha nacido", matiza.

Aunque cuenta con más títulos en su haber, este libro se convierte así en la tercera entrega de una saga en la que el mexicano (Mazatlán, 1952) vuelve a darle la responsabilidad a Tomás, Jaime, Amelia y Mario, una especie de "detective colectivo", de dilucidar quién cometió ese terrible brutal atentado que, según el autor, "no palidece" respecto a otros actos terroristas como el 11S.

Y por eso, por tratarse de una trama en la que mezcla nombres reales y situaciones reales con otros de ficción, Zepeda se ha convertido en una de las principales voces de la nueva corriente literaria llamada "Political Noir".

"La novela ofrece visiones del ejercicio del poder tras bambalinas, radiografías de qué está pasando detrás de estos que vemos como figuras de la prensa, los Rajoy, los Pedro Sánchez, los Obama, los Trump. Mis novelas retratan esa radiografía de políticos que en realidad están llenos de grises, que no son ni ángeles ni seres satanizables, sino algo entre medio y que acaba siendo complejo", describe.

Pero en esta ocasión, Zepeda ha incluido la figura de un tenista, una especie de Rafael Nadal, que acaba siendo el ídolo del presidente mexicano Alonso Prida, objetivo de este macabro atentado.

"Prida lo invita a jugar tenis y acaba siendo su confidente porque entiende que es alguien que es un cortesano, que no está ahí para pedirle algo porque ya es una celebridad mundial. Este personaje me permite que el lector se dé cuenta cómo las decisiones que toman los políticos en ocasiones tienen más que ver con el diván, con la frivolidad", añade el mexicano.

Fundador del diario digital www.sinembargo.mex y director durante dos años del periódico mexicano EL UNIVERSAL, en Los usurpadores también somete a sus personajes a diatribas sobre estos dos tipos de periodismos que él ha practicado.

"Esa parte me resulta muy divertida y casi una satisfacción personal porque sí creo que el mundo vive hoy una coyuntura entre el periodismo tradicional y las nuevas narrativas periodísticas vinculadas a las redes sociales", explica.

"Estamos a matacaballo entre dos mundos, uno que se acaba como lo conocimos, y otro que está naciendo y que no acaba de nacer aún, y lo que vivimos en una especie de inter reino de estas formas de entender el periodismo", agrega.

Aunque Zepeda formará también parte de la lista de escritores llevados a la televisión ya que las tres novelas protagonizadas por sus "Azules" serán llevadas a la pequeña pantalla por una coproducción entre el Grupo Zeta y "nuevos sistemas de producción como Netflix", confirma.

A la espera de conocer más detalles de esta adaptación, Zepeda continua con la promoción de esta novela que le llevará a la FIL, el mismo escenario de su novela, por lo que avisa: "Para consuelo de los que vayan debo decir que Los usurpadores está ambientada en el 2017, así que vayan tranquilos", bromea el autor.

nrv

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