De lo mejor, pabellón mexicano en Bienal de Venecia

El espacio con la obra "Possessing Nature", de Tania Candiani y Luis Felipe Ortega, fue reconocido como uno de los 10 más destacados de la edición
Possessing Nature" muestra que el mar determina la topografía de Venecia, mientras que en la segunda se exhibe el agotamiento de los lagos de la Ciudad de México (INBA)
21/05/2015
05:00
Notimex
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Con la obra "Possessing Nature" de los artistas Tania Candiani (1974) y Luis Felipe Ortega (1966), el pabellón de México destaca como uno de los 10 mejores de la LVI Bienal de Arte de Venecia, de acuerdo con la revista italiana "Dove Viaggi".

El pabellón mexicano se suma a los de Bélgica, Polonia, Alemania, Islandia, Estados Unidos, Albania, Finlandia, Corea y Armenia, considerados entre los 10 mejores por la publicación, destacó en un comunicado el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

Los artistas mexicanos Tania Candiani y Luis Felipe Ortega hacen una comparación entre los mapas de Venecia y de la Ciudad de México en la obra "Possessing Nature", curada por Karla Jasso (1976).

En esta propuesta se muestra que el mar determina la topografía de Venecia, mientras que en la segunda se exhibe el agotamiento de los lagos de la Ciudad de México.

"Ambas son ciudades anfibias. Si bien sus historias de urbanización y ritmos de mutación han sido diversos, también existe una memoria que las aproxima", se menciona acerca de la obra.

Se refiere que "el proyecto parte de una idea puntual: trazar el recorrido de las sedes que han albergado el pabellón mexicano durante el siglo XXI. Al recuperar el valor de la traza, se devela con violencia el tejido entre arquitectura y espacio acuático, en tanto es reflejo del poder que ambiciona obsesivamente poseer la naturaleza: ciudad de canales, ciudad de desagües".

"Possessing Nature" se une a las obras mexicanas que han participado en anteriores ediciones de la bienal como "Hay cosas que pasan más veces que todo el tiempo" (2007) de Rafael Lozano-Hemmer, "¿De qué otra cosa podríamos hablar?" (2009) de Teresa Margolles, "Cuadrado rojo/Imposible rosa" (2011) de Melanie Smith, y "Cordiox" (2013) de Ariel Guzik.

Bajo el título "Todos los futuros del mundo" y la curaduría del crítico de arte nigeriano Okwui Enwezor, la LVI Bienal de Arte de Venecia congrega 89 pabellones que estarán abiertos hasta el 22 de noviembre, para reflexionar sobre los problemas del mundo.

El pabellón de Armenia, reconocido con el "León de Oro", máximo galardón de la Bienal, ha sorprendido en esta cita al abordar el concepto de identidad al recordar el genocidio armenio, según la publicación italiana.

Otras propuestas que han acaparado la atención son el de la ex república soviética, donde las obras contemporáneas se instalan junto a artefactos históricos, así como el de Albania con una instalación que alude el espectro del comunismo, el neoliberalismo y las ruinas de la historia.

De igual forma, la exhibición de Bélgica refiere al legado del colonialismo a través de las obras de Vincent Meessen y otros cinco artistas internacionales, mientras que la de Polonia expone el concepto de identidad nacional y ahonda en la historia colonial de este país.

Las formas de producción económica en la sociedad actual es lo que plantea la propuesta alemana, en cambio, el proyecto coreano plasma una instalación de cine donde el futuro se refleja como si ya fuera el pasado.

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