Perfil. Jaime Avilés cautivó con su prosa periodística

Su labor como reportero de asuntos políticos y culturales lo llevó a ser corresponsal de guerra en Nicaragua en 1979
FOTO: Polemón.
08/08/2017
12:36
Notimex
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Con una formidable carrera periodística, Jaime Avilés (1954-2017) cultivó el género de la crónica, que le bastó para ser reconocido por Carlos Monsiváis como uno de los mejores cronistas mexicanos de los últimos dos siglos en su antología A ustedes les consta.

Jaime Avilés nació en 1954 en la Ciudad de México, además de incursionar en el mundo periodístico, también fue dramaturgo y narrador, así como activista político, marinero, actor de carpa y criador de conejos, señala la Enciclopedia de Literatura en México.

Su papel como reportero de asuntos políticos y culturales lo llevó a ser corresponsal de guerra en Nicaragua en 1979 y cubrir la invasión militar estadounidense en la isla caribeña de Granada en 1983.

De acuerdo con información del semanario Polemón, del que fue director general, en 1994 cubrió el levantamiento zapatista, razón por la que fue de los pocos que conoció sus verdaderas entrañas y de lo que se desprende su libro Marcos e l’insurrezione zapatista (1997), en el que trabajó junto al periodista italiano Gianni Minà.

Fue 1995 comenzó a trabajar en una columna política en La Jornada, para después fungir como reportero de Unomásuno y Proceso.

Bajo el seudónimo de "Lumbrera Chico", su intachable labor como cronista dio como resultado libros como La rebelión de los maniquíes (1991), así como dos versiones de una novela sobre el alzamiento zapatista: Nosotros estamos muertos (2001) y Adiós cara de trapo (2006).

En 2007 apareció su libro Los manicomios del poder, del cual una de las historias que incluye resultó finalista en el primer Premio Debate de Libro Reportaje 2007 y se publicó en el periódico La Jornada, informó el mismo medio.

De acuerdo con el semanario Polemón, el escritor, cronista, crítico y periodista Carlos Monsiváis lo incluyó en su antología de crónica mexicana A ustedes les consta: antología de la crónica en México (1980), en la que recopiló textos de los que a su parecer fueron los mejores cronistas en los últimos dos siglos.

Al hablar de su persona en diferentes momentos, Elena Poniatowska, también escritora y periodista, ha dicho que Jaime Avilés “sabía moverse en los cinturones de miseria y en el hacinamiento de los miserables”.

Mientras que el periodista e investigador Humberto Musacchio ha indicado que Avilés “participó en uno de los talleres literarios ´Punto de Partida´, de la UNAM, precisamente en el coordinado por el ecuatoriano Miguel Donoso Pareja, donde fue compañero de Juan Villoro, José Joaquín Blanco y otros escritores que han ganado sitio en el mundillo de las letras”.

Jaime Avilés también escribió escenas para teatro, y en la mayoría de las representaciones de las mismas participaba como actor. Su trabajo ha tenido traducciones al francés e italiano.

Sin embargo, debido a las complicaciones causadas por el cáncer de pulmón que lo agobiaba desde hace un tiempo, la madrugada de este día, 8 de agosto, Jaime Avilés falleció en la Ciudad de México, dejando un acervo de testimonios reflejados en cada una de sus crónicas y otros escritos.

sc

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