Se acaba el tiempo para sacar Ley de Cultura

Crimen y castigo
Senado de la República (ARCHIVO. EL UNIVERSAL)
21/04/2017
00:22
Periodistas Cultura
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Se acaba el tiempo para sacar Ley de Cultura

En los pasillos del Senado de la República se presume que existen los elementos suficientes para aprobar la ley general de Cultura en este periodo de sesiones, que concluye el 30 de abril. Se supone que desde hace casi un mes las comisiones de Cultura del Senado y la de la Cámara de  Diputados han estado trabajando en conferencia para redactar un dictamen definitivo de esta ley, pero hasta ahora nada se sabe de ese documento ni de los avances que llevan. Nos cuentan que en el ambiente se respira un inquebrantable optimismo y que pese a que sólo faltan un par de días sí habrá ley de Cultura porque ya está en la agenda y tienen todas las intenciones de sacarla. ¿Será? Recordemos que el camino al infierno está empedrado con buenas intenciones. A ver cómo resulta el documento después de tantos expertos e iniciativas. Ojalá que los legisladores no resulten como modernos Prometeos.

 

¿Los Rulfo rompieron con la Fundación Juan Rulfo?

Hoy inicia la Fiesta del Libro y la Rosa en la UNAM y hay muchas expectativas luego del Rulfogate. Recordemos que el director de la Fundación Juan Rulfo, Víctor Jiménez, canceló su participación del encuentro que estaría dedicado al autor de Pedro Páramo y pidió a Difusión Cultural UNAM que retirara cualquier material que hiciera referencia al escritor y todo porque no le gustó que invitaran a la escritora Cristina Rivera Garza. A la UNAM no le quedó de otra que informar que la programación se cambiaría. Días después, dos de los hijos de Rulfo confirmaron su asistencia y se avisó que todo lo planeado sí se realizará, excepto, claro, lo de Jiménez. ¿La familia rompió con la Fundación? ¿Alberto Vital, uno de los investigadores universitarios con mayor autoridad en el narrador y cercano a Jiménez, habrá intercedido en el argüende? ¿Qué opina la Fundación de la participación de los hijos?

 

Todo se vale… en el caso Barragán

Que lo que no está prohibido está permitido —citando a Hans Kelsen—, ha dicho el curador en jefe del Museo de Arte Contemporáneo (MUAC), Cuauhtémoc Medina, como una manera de validar el manejo que dieron a las cenizas de Luis Barragán la artista Jill Magid y las autoridades de Guadalajara. Pero no todos comparten la tesis del curador porque, se preguntan, ¿dónde queda la ética? Los críticos del proyecto de Magid nos recuerdan que en gran medida fueron los vacíos legales los que le abrieron la puerta al proyecto: a nadie se le prohibe, por ejemplo, hacer un diamante a partir del carbón de las cenizas, pero, se preguntan de nuevo, ¿por qué disponer de las cenizas con un propósito que es ajeno a la vida y obra de una persona?, ¿por qué hacerlo en el caso de un católico declarado, como fue Barragán?, ¿por qué, si no existe una manifestación sobre el destino de las cenizas, se toma la decisión de convertirlos en un joya que, como han dicho algunas herederas del arquitecto, se pasea de una galería a otra? Sorprende que con todo y los vacíos legales la Dirección General de Asuntos Jurídicos de la UNAM determinara exhibir el anillo con el diamante con el argumento de que no se encontraron elementos que constituyeran una infracción al Código Civil para el Distrito Federal.

 

Todo sea por la lectura

El mérito del Maratón de Lectura impulsado por Penguin Random House no está en que, en cuatro días, desde el pasado 17 de abril hasta ayer por la tarde, ya habían sumado 40 mil 840 minutos de lecturas desde la página Maratondelectura.com, una plataforma de lectura especialmente creada para ofrecer a los usuarios la experiencia de leer fragmentos cronometrados de distintas obras del catálogo de esa casa editorial. El mérito real es que dependiendo de cuántos minutos dediquen los participantes a las lecturas propuestas, será el número de donaciones finales de libros para niños necesitados en Estados Unidos, Canadá y México, a través de la fundación Save the children. Tan sólo en México, la editorial donará un libro por cada 60 minutos de lectura. El gran reto de este proyecto que concluirá el próximo 23 de abril y en el que tiene un lugar importante la obra de Roald Dahl, es ver qué tipo de libros dona está casa editorial. Confiamos en que no sea sólo superación personal, autoayuda o saldos. Ya veremos.

 

 

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