Las actividades humanas agravan la erosión en las playas

Un problema ambiental que debilita a las playas y cambia su respuesta ante fenómenos meteorológicos, alerta investigador UNAM.
Las actividades humanas agravan la erosión en las playas
(FOTO: Archivo/EL UNIVERSAL)
11/07/2017
00:20
Redacción
Ciudad de México
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La erosión en playas se caracteriza por la pérdida de volumen de sedimento, principalmente a causa de cambios en el nivel del mar, la dirección de las corrientes o el oleaje.

Las actividades humanas también ocasionan este proceso, en particular las construcciones urbanas sobre dunas, los montículos de material seco que funcionan como reservorio natural de sedimento que se suministra a la playa después de un fenómeno meteorológico extremo, como una tormenta o huracán, comentó el doctor Edgar Mendoza Baldwin, académico del Instituto de Ingeniería de la UNAM.

Cuando la erosión es resultado de procesos naturales, la playa tiene posibilidades de recuperarse poco a poco. En cambio, si es producto de la alteración en las dunas por la presencia humana, el sistema queda indefenso ante el impacto de fenómenos naturales.

“Si las dunas no cumplen su función, la playa se debilita y cambia su respuesta ante fenómenos meteorológicos, lo que implicaría, además, un riesgo mayor para sus habitantes”, advirtió el especialista.

El caso Cancún

El doctor Mendoza ha estudiado la playa de Cancún, la cual sufrió una grave pérdida de sedimento tras el paso del huracán Willma en 2006. Ante este fenómeno, se llevaron a cabo dos trabajos de alimentación artificial a la playa; uno en el año 2006 y otro en el 2010.

Sin embargo, explicó, esta solución no es definitiva porque el verdadero problema han sido las construcciones sobre las dunas, además de que no se replicó el funcionamiento natural de la playa, porque el material artificial era poco compatible con el original.

El resultado fue un cambio en la dinámica de la costa y una pérdida considerable de territorio después del huracán Dean en 2007.

El ingeniero Mendoza subrayó que este tipo de acciones consideren la investigación sobre la evolución a corto y largo plazo de la línea de costa, del oleaje, la marea, las tormentas y las corrientes, así como de la distribución de las dunas sobre las distintas playas. De manera que sea posible sugerir dónde es adecuado construir.

Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM

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