Las ciudades del futuro, a detalle

La misión TanDEM-X generó un completo mapa de núcleos urbanos en 3D que ayuda a los expertos a observar las ciudades más pobladas y proyectar su futuro
Las ciudades del futuro, a detalle
(ARCHIVO.EFE)
10/07/2017
00:21
Berenice González Durand
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En 1925 sólo 13% de la población del mundo vivía en ciudades. Hoy, un poco más de 50% de la población vive en núcleos urbanos y se calcula que para el 2050 esta proporción estará cercana al 70%. La urbanización empezó a cambiar al planeta en diferentes aspectos y a diversos ritmos; su impacto es cada vez más determinante en el devenir del planeta.

Las imágenes espaciales se convirtieron en herramientas fundamentales no sólo para conocer las áreas naturales del planeta, sino también sus asentamientos urbanos, sin embargo hasta hace muy poco las fotografías satelitales se limitaban a la baja resolución y los datos era poco claros, sobre todo bajo cambiantes fenómenos atmosféricos, como la nubosidad.

Frente a esta problemática, el Centro Aeroespacial Alemán (DLR) generó un mapa de la huella urbana global (GUF, por sus siglas en inglés) que muestra información detallada de las ciudades del planeta. Esto fue posible gracias a los satélites TanDEM-X y TerraSAT-X, impulsados por este centro y que trabajan paralelamente orbitando la Tierra a 514 metros de altitud. Con alrededor de 200 metros de diferencia (la distancia mínima que pueden tener los satélites es de 150 metros), sus instrumentos logran imágenes en 3D grabadas desde diferentes ángulos.

Gráfico

Así serán las ciudades del futuro

La misión TanDEM-X generó un completo mapa de núcleos urbanos en 3D que ayuda a los expertos a observar las ciudades más pobladas y proyectar su futuro
Así serán las ciudades del futuroAsí serán las ciudades del futuro

Los científicos responsables de este proyecto aseguran que el efecto al captar las imágenes es similar al de unos binoculares, el instrumento óptico usado para ampliar la imagen de los objetos distantes al crear en el cerebro la percepción de profundidad cuando se intercala la información de dos imágenes diferentes que representan dos perspectivas del mismo objeto. La información de las misiones orbitales se recibe en tres estaciones en tierra: Kiruna (Suecia), Inuvik (Canadá) y O’Higgins (Antártica).

“La generación de datos de elevación exactos requieren una coordinación precisa de datos desde y entre ambos satélites”, explica Gerhard Krieger, ingeniero de sistemas para la misión TanDEM-X, quien explica que la distancia entre los dos satélites necesita ser calibrada de forma muy precisa, pues una variación de un milímetro en el espacio puede causar hasta un metro de error en la percepción de lo que sucede en tierra firme.

Con esta exactitud se han procesado casi 500 mil pares de imágenes para crear un mapa del planeta completo. Thomas Esch, encargado del diseño del mapa, señala que la precisión en la imagen permite localizar pequeñas aldeas y áreas de menor desarrollo urbano cerca o dentro de las grandes ciudades que muestran con claridad el tipo de asentamientos humanos que hay alrededor del mundo.

“Antes no disponíamos de información de todos los poblados, pero estos lugares podrían resultar clave para comprender temas tan importantes y diversos, como la distribución demográfica, los vectores de enfermedades o para conocer más sobre los factores que inciden en la presión sobre la biodiversidad. “Además, estos asentamientos más pequeños siguen siendo el hogar de casi la mitad de la población mundial”, sostiene Esch en información generada por la Agencia Espacial Europea (ESA). La nítida proyección de todo tipo de centros urbanos le permitirá así a diferentes especialistas tener herramientas más certeras para efectuar estudios sobre el devenir del mundo bajo diferentes trincheras.

Urbes en crecimiento

El crecimiento de la población ha sido muy acelerado. Según datos de la División de Población de las Naciones Unidas, entre el primer cuarto del siglo pasado hasta nuestros días la población mundial se triplicó, pues de 2 500 millones de habitantes pasó a 7 500. Las ciudades dependen de complejas infraestructuras mediante las cuales reciben servicios y eliminan desechos. Ambos procesos se vuelven más complejos cuando el desarrollo económico de las ciudades es más limitado y desgraciadamente los núcleos urbanos en crecimiento son en su mayoría ciudades de países en desarrollo que aún se encuentran muy lejanas del concepto de sostenibilidad.

A pesar de las grandes migraciones hacia Europa y Asia, las ciudades de mayor crecimiento se encuentran en Asía y África. Según datos de la ONU, gran parte del aumento de la población urbana entre el presente y 2030, y que se traducirá en 1000 millones de habitantes más, se registrará precisamente en estas regiones. Algunas de las ciudades más pobladas en el mundo y que seguirán un rápido crecimiento para 2050 se encuentran en la India, como Bombay y Delhi.

En este mapa de la huella urbana global generado por la institución científica alemana, se pueden ver los focos urbanos de México donde destacan el rápido crecimiento de ciudades como Léon y Puebla, así como municipios conurbados de la CDMX como Ecatepec y Nezahualcoyotl. Según informes recientes de la CEPAL, América Latina avanza hacia el envejecimiento de su población y aunque la región seguirá creciendo hasta 2060, a partir de entonces comenzará a disminuir y con ella el impacto de sus urbes.

Para investigadores de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el Banco Mundial este tipo de herramientas son fundamentales también para poder aplicar definiciones más estandarizadas de las necesidades cambiantes de las ciudades. Más de la mitad de la población de África del Sur vive con carencia de agua potable e instalaciones de saneamiento. En un reciente reporte de la OCDE se informa que las ciudades en crecimiento hoy son también lugares con pocos recursos económicos que verán crecer sus problemas precisamente en relación a la distribución de agua y el manejo de desechos.

Este tipo de herramientas también facilitan el estudio de la llamada Carga Mundial de Morbilidad que realizan instituciones como la ONU y que sirve para generar evidencia y orientar políticas al analizar también la esperanza de vida en función a las condiciones de vida del entorno donde habitan los individuos, por ejemplo el aire que respiran. Aunque no en todas las ciudades existan infraestructuras para el seguimiento de los contaminantes a nivel de suelo, los niveles de contaminación también se pueden monitorear mediante observaciones satelitales de las partículas aéreas sobre zonas rurales y urbanas.

En un contexto global en el que la mitad de la población mundial vive en ciudades, el director ejecutivo de ONU Hábitat, Joan Clos, aseguró hace unos días en el Foro Urbano Nacional, celebrado en la ciudad de Mendoza, Argentina, que hay que pensar en la urbanización como una inversión, no como un gasto.

Información privilegiada

El DLR ha recibido cientos de solicitudes de investigación para trabajar con la información generada por la misión TanDEM-X, pues es un proyecto único en su tipo y los datos que arrojan son sustancialmente diferentes por los detalles que ofrecen. Por ejemplo, en imágenes de una mina de lignito a cielo abierto fotografiada cerca de la ciudad alemana de Jülich se pueden observar claramente los cambios generados en el terreno en los últimos años, a diferencia del material registrado por otros proyectos, como la Misión Topográfica Shuttle Radar (SRTM) de la NASA.

Los mapas generados por la misión alemana no sólo son útiles para tratar cuestiones sobre los focos poblacionales, sino también el impacto de éstos en biodiversidad y factores climáticos. Según información de la Coordinación Científica de este proyecto, los dos satélites de observación de la Tierra también pueden generar información muy precisa sobre cuestiones como la altura de la línea de nieve o el impacto de los procesos atmosféricos. Estos últimos también determinan fuertemente movilizaciones urbanas, pues según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), una persona es desplazada cada segundo por desastres relacionados con el clima y los factores meteorológicos.

Los radares también ayudan a generar mapas valiosos para la agricultura, pues al detectar la altura y estructura de una planta es posible llegar a conclusiones sobre su calidad y biomasa.La apuesta es necesaria, pues si no se invierte en la áreas rurales, las urbes no pueden crecer.

Para los expertos de esta misión satelital el sentido de estas nuevas fuentes de información es ayudar a generar un panorama integral sobre la naturaleza y desafíos de los diferentes tipos de urbanización para crear ciudades sostenibles en relación a las áreas naturales de las que dependen directa e indirectamente.

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