“La ciencia no es un gasto, es una inversión”

El Chico partículas, Cristóbal García, fue seleccionado por parte de un grupo suizo como uno de los 200 Líderes del Mañana
“La ciencia no es un gasto, es una inversión”
El investigador Efraín Chávez es el mentor de Cristóbal Miguel García Jaimes (derecha), estudiante de Física en la UNAM (VALENTE ROSAS. EL UNIVERSAL)
24/03/2017
00:21
José Pablo Espíndola
Ciudad de México
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Se hace llamar el Chico partículas, a sus 21 años se ha convertido en un célebre inventor que destaca por haber construido el mini acelerador de partículas más barato del mundo, costó mil pesos y tardó en la creación ocho meses, 23 días y 19 horas.

Cristóbal Miguel García Jaimes nació en Tierra Caliente, Guerrero, y este año fue nombrado como uno de los 200 “Líderes del Mañana” por el Comité Internacional de Estudiantes de la Universidad de St. Gallen, Suiza.

El estudiante de la licenciatura de Física, de la Facultad de Ciencias, de la UNAM, participará, por segundo año, en el St. Gallen Symposium, del 1 al 5 de mayo, donde coincidirá con personalidades como Joi Ito, director del MIT Media Lab; Jack Ma, fundador de Alibaba Group, y Christine Lagarde Managing, directora gerente del Fondo Monetario Internacional, entre otras.

El Comité Internacional de Estudiantes (ISC) es un equipo de alrededor de 35 alumnos de la Universidad de St. Gallen, Suiza, que se encarga de seleccionar a individuos de todo el mundo con un alto desempeño para formar un equipo con el potencial de dirigir un evento de clase mundial.

“Este año el simposio es alrededor del dilema de la disrupción, me centraré en la parte técnica, social y personal de mi experiencia”, comentó García Jaimes.

Pero lo más importante para él es transmitir el mensaje de que “por cada joven que continúa estudiando es una doble ganancia para el país, es un elemento menos para el narcotráfico, para la violencia, y es un soldado más para el desarrollo de la nación”.

El universitario, originario de San Miguel Totolapan, Guerrero, dijo que nunca le pasó por la cabeza la idea de viajar en avión y menos a Europa, ahora lo hará por tercera ocasión.

“La primera fue para hacer estancia de investigación en el Acelerador de Partículas más grande del mundo, donde llegué allá con pura coperacha. La segunda fue para disertar en un foro de tecnologías emergentes en Alemania, y hoy para participar en una gran y bella ceremonia”, contó el estudiante de la UNAM.

Para el Chico partículas, el doctor Efraín Chávez Lomelí, del Instituto de Física de la UNAM, es su “padre en la ciencia”. “El doctor me enseñó algo más que ser un científico, me enseñó esa parte humana. Antes de conocer al doctor Efraín yo admiraba el trabajo de Albert Einstein, porque pienso que de pequeño yo fui igual de rebelde que él, así que eso me inspiraba; después conocí al doctor Efraín, así que ahora él es mi papá en la física, por él estudio física. De no haber conocido al doctor quizá hubiera estudiado ingeniería”, relató García Jaimes.

Por su parte, el doctor Efraín Chávez Lomelí explicó que Cristóbal “es un ejemplo muy brillante de lo que se puede conseguir cuando se conjuga la motivación, las ganas de hacer las cosas con los recursos y los medios que puede ofrecer una institución como la UNAM. Aquellos que han criticado la universidad pública, que tienen sus dudas acerca del mérito de la gratuidad de la educación, que dudan de los beneficios de los presupuestos que se entregan para la investigación y la educación en México, pueden ver en este caso cómo se concretan todas estas virtudes y se pueden lograr resultados inesperados”.

El Chico partículas está seguro de que el principal problema de México en la educación es que “somo jóvenes del siglo XXI, con profesores del siglo XX, con sistemas educativos del siglo XIX, todo ese sistema crea discrepancia, entonces esa situación puede emanar dificultades que ya estamos viendo”.

Para él, es importante empezar a ver que “la ciencia no es un gasto, la ciencia es siempre una inversión, el desarrollo científico va pegado al desarrollo económico y social”.

Apoyo a jóvenes talento. Después de ganar en 2014 el Premio Nacional de la Juventud en la categoría de Ciencia y Tecnología, García Jaimes se dio a la tarea de formar un asociación civil para divulgar la ciencia y la cultura y “seguir el ejemplo del doctor Chávez”, es decir, buscar jóvenes talento y tratar de apoyarlos, así nació Ciencia sin Fronteras A.C.

Esta creación le permitió el año pasado estar en la Asamblea General de Naciones Unidas. De forma adicional, fue invitado por el científico mexicano Luis Flores Castillo (participante en el experimento ATLAS) a la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), en Suiza.

A través de su asociación ha logrado llegar a 35 niños directamente y de manera indirecta a más de 150. “Básicamente lo que hacemos es recibir computadoras, arreglarlas entre cuates de la facultad y al final les llevamos software libres a los chavos de Guerrero”, explicó García Jaimes.

El “Líder del Mañana” aseguró que su región es una zona muy afectada, marginada y olvidada, donde la violencia se vuelve la solución para los estudiantes. “Quería demostrar que no es así, que se puede llegar a la paz con la ciencia”, finalizó.

jpe

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