El potencial exportador automotriz de China

ARCHIVO EL UNIVERSAL
23/03/2017
01:43
Miguel León Garza
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El mercado automotriz más importante del mundo es China. Durante las últimas dos décadas, ha crecido exponencialmente.

Pasó de tener ventas de 2 millones de vehículos ligeros en 2000, a aproximadamente 24 millones de unidades en 2016, con un crecimiento en el último año de alrededor de 15%.

Sus exportaciones alcanzan 2 millones de unidades anuales entre marcas propias (generalmente autos de precio bajo) y marcas foráneas (autos de lujo), lo que lo convierte en un competidor potencial en los mercados globales.

Este ritmo de crecimiento, de la mano de una exitosa política de industrialización del gobierno chino, ha sido la plataforma para que empresas automotrices chinas se encuentren entre las más grandes compañías del mundo.

De hecho, existen seis empresas del ramo automotriz de origen chino en el ranking de las 500 empresas más grandes del mundo en cuanto a ventas realizado por Fortune.

La automotriz más grande de China es Shangai Automotive Industry Corporation (SAIC) Motor, la cual en 2016 vendió 6.49 millones de vehículos —un crecimiento de 9.95% en comparación con el año anterior— exportando alrededor de 240 mil unidades. Sus ventas la colocan como un competidor de talla similar a las tradicionales Ford y Honda.

A nivel mundial, los principales países exportadores automotrices con datos de 2015 son Japón, Alemania, Corea y México. Desde el punto de vista de las exportaciones de China, éstas son pequeñas, pero con potencial de crecer sobre todo si baja de manera importante su consumo interno.

En tal escenario, la vía natural de crecimiento es el mercado de exportación y la única protección con la que cuentan los otros mercados sería el posicionamiento de sus marcas por la vía del desarrollo de una red de distribución (ubicación y número de agencias) que genere buen servicio y plena satisfacción del cliente.

La exportación de autos de China a occidente ya es una realidad, aunque se realiza a bajos volúmenes. A manera de ejemplo, General Motors, a través de su división Buick, produce y exporta las SUV’s Encore y Enclave China hacia Norteamércica, complementando la gama de modelos que ofrece en este mercado.

La exportación desde China hacia la región de Norteamérica (Canadá, Estados Unidos y México) hace sentido si consideramos que le lleva a una mejor racionalización y utilización de sus instalaciones globales.

Este tipo de decisiones de política industrial se contradicen con la propuesta del actual gobierno de Estados Unidos, en el sentido de crear puestos de trabajo dentro de sus fronteras como única alternativa para el comercio global.

Las decisiones de política industrial de las empresas no necesariamente coinciden con las decisiones macroeconómicas de las naciones.

Recuerdo que hace tiempo se decía que lo que era bueno para General Motors, era bueno para Estados Unidos, y viceversa. Hoy, la globalización ha cambiado las formas de competir.

Desde el punto de vista de la producción, los fabricantes chinos han avanzado de tal manera que sus autos compiten en fabricación y calidad de ensamble en los mercados globales con ventaja en precio.

Sin embargo, desde la comercialización, para poder posicionarse en los mercados globales es necesario contar con un buen producto y desarrollar una red de servicio que genere lealtad a la marca y una plena satisfacción del cliente.

Este proceso le llevará tiempo a China y tendrá que ir creciendo de manera orgánica; sin embargo, un país con esa capacidad de producción no deja de ser una amenaza para el resto de los principales países exportadores, como es el caso de México.

Profesor decano del Área de Dirección de Operaciones de IPADE Business School.

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