Profeco sanciona a 450 tortillerías por irregularidades

Institución monitorea precios e inspecciona básculas para que se vendan kilos completos
Las anomalías que encontró el personal de la Profeco, en las 450 tortillerías sancionadas, fueron por no exhibir precios y básculas con irregularidades. (ESPECIAL)
20/01/2017
01:35
Ivette Saldaña
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A pesar de las peticiones de la Concanaco de que no se iniciara una cacería de brujas en contra de los comercios y se buscaran pretextos para sancionar, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) sancionó a 450 establecimientos, pero no por incrementos injustificados, sino por no exhibir precios y detectar básculas con irregularidades.

El titular de la Profeco, Ernesto Nemer Álvarez, enfatizó que uno de los ejes prioritarios del trabajo de la Profeco es vigilar el comportamiento del precio de la tortilla, con el objetivo de identificar prácticas abusivas .

Hace apenas unos días, el presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco), Enrique Solana, dijo que la autoridad puede extorsionar a los comerciantes bajo el pretexto de las revisiones para evitar alzas injustificadas de los precios.

La Secretaría de Economía y la Profeco anunciaron desde inicios de año que se iban a incrementar las revisiones hacia tortillerías y comercios del país para buscar que las empresas no realicen alzas injustificadas.

Como parte de estas acciones la Profeco anunció que en los últimos días se realizaron inspecciones en mil 500 tortillerías.

La Profeco dijo que las revisiones se realizaron tanto para monitorear precios, como para comprobar que las básculas estén calibradas, y así garantizar kilos de a kilo.

La semana pasada, el presidente de la Confederación dijo que existía el riesgo de que las revisiones terminaran en “cacería de brujas” y hasta extorsiones por parte de inspectores.

“Cuando sale un inspector y llega a un negocio, le revisa una cosa, otra y otra y no se va hasta que no se lleva algo”, comentó.

El grave problema es que los inspectores pueden realizar revisiones discrecionales y encontrar fallas mínimas, que utilizarán de pretexto para sancionarlos.

Solana Sentiés expuso que el incremento de precios se inició como consecuencia del aumento de los precios de los combustibles —gasolina y diesel— y no porque fuera una idea de los comerciantes.

Además del mayor precio de gasolinas, se le suma la depreciación del peso frente al dólar, el encarecimiento de las tarifas eléctricas y de los precios del gas. Así como el alza de costos del financiamiento bancario.

Solana Sentiés dijo que los comerciantes hacen un esfuerzo por repercutir lo menos posible los precios de los productos al consumidor, a pesar de que las presiones internas y externas generan mucha volatilidad en la paridad peso dólar, y ocasiona un incremento de precios sobre todo de los productos importados.

Para fijar las reglas de cómo se harían las verificaciones Solana Sentiés se reunió a inicios de la semana con el titular de la Profeco para hablar de las inspecciones.

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