"¡Huye!": dos focos rojos que te alertarán de irte cuanto antes

03/06/2015
04:50
Mariana F. Maldonado
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Hay dos indicadores que pueden decirte que aunque estés pagando la hipoteca, aunque estés esperando a que tus hijos salgan de la universidad para estar más tranquilo y dejar ese trabajo, aunque estés a punto de recibir el sí de tu trabajo deseado, es momento de poner los pies en polvorosa y salir corriendo de ese lugar.

Uno es el que trabajes con personas tóxicas y el segundo es que nada te guste de tu trabajo, ni su naturaleza, ni las personas con las que laboras ni el contexto y la forma de trabajar.

En estos dos casos, sí es momento de correr, asegura Ana Estrada, directora de la consultoría Brújula Interior.

Una persona tóxica es aquella que es controladora, se hace la víctima, es celosa de tus logros, dice mentiras, es chismosa, siempre quiere estar a la delantera, no te reconoce lo que haces y busca cualquier oportunidad para pisotearte.

Sin embargo, si los colaboradores no tienen estas características destructivas y simplemente es que no la llevas bien, quizá es momento de aprender de otros puntos de vista y formas de ser.

Puede sonar algo filosófico, pero las personas siempre suelen tener cualidades de las qué aprender, así que ábrete a la diferencia y saca los puntos buenos de ella, seguro los tiene.

Por otro lado, si no te gusta nada de tu trabajo es tiempo también de comenzar a buscar activamente otro lugar, porque esto sólo va a generarte cantidades enormes de estrés, asegura la especialista.

El consejo es que busques que al menos uno o dos de los aspectos —ya sea la forma de trabajar, tus compañeros y jefe o la naturaleza del trabajo— te gusten, ya que esto de manera automática va a reducir tus niveles de estrés.

Quizá no haga falta decirlo, pero éste daña fuertemente a la salud: puede provocar alteraciones del sueño, está relacionado con el cáncer, suicidio, accidentes por agotamiento, disminución del deseo sexual y una larga lista de perjuicios que mejor quieres evitar.

“No botes todo ni te encierres en tu casa por que eso solamente va a aumentar tus niveles de estrés y no vas a resolver nada, porque cuando hay altos niveles de estrés es el mismo que sientes cuando hay un terremoto que cuando estás muy incómodo en el trabajo. Necesitas pagar la hipoteca, así que ponte a buscar otro trabajo”, sostiene Estrada.

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