“Aprendimos de errores en controles antilavado”: HSBC

Tras escándalo por blanqueo, están listos para evaluación del GAFI; la institución pretende duplicar sus ganancias en México en 2017
Nuno Matos, director general de HSBC en México (GERMÁN ESPINOSA. EL UNIVERSAL)
15/03/2017
01:37
Antonio Hernández
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A pesar del pesimismo que existe sobre el desempeño de la economía mexicana en 2017, HSBC espera doblar sus resultados y mantener su estrategia de recuperación en el sector financiero. Tras años complicados para la firma, los escándalos de lavado de dinero quedaron en el pasado y ahora enfrentan la evaluación realizada en México desde este mes por el Grupo de Acción Financiera contra el Blanqueo de Capitales (GAFI) con tranquilidad.

“Enfrentamos esta evaluación con mucho orgullo. De la misma forma que hace unos años atrás HSBC tuvo que reconocer sus debilidades, hoy es el banco que más combate el crimen financiero. El dinero de la criminalidad pasa por el sistema financiero para ser lavado y nosotros somos un banco que se preocupa en hacer negocio con los clientes adecuados”, dijo Nuno Matos, director general en México.

En entrevista con EL UNIVERSAL, prevé una desaceleración en el otorgamiento de crédito en 2017, derivada de un menor crecimiento económico ante los ajustes de la relación entre México y Estados Unidos; sin embargo, resaltó que la inminente renegociación del TLCAN será benéfica para los tres países.

“México está condenado al éxito. Es un tema de tiempo. Además de ser el país que está a lado de Estados Unidos, que hoy nos parece algo complicado pero a quien no le gustaría. Es un tema de que la economía siga progresando y a mediano plazo no le veo riesgos. 2017 será un año de menor crecimiento económico, mayor inflación y menor crecimiento de crédito pero es posible también que acabe mejor de lo que ha empezado”.

A unos días de la edición 80 de la Convención Bancaria, el directivo explicó que para el negocio de la firma británica en el país, México ofrece oportunidades en financiamiento a empresas y el crédito y conexiones globales en comercio exterior.

En ese sentido, HSBC México confía que en tres años puede alcanzar su potencial de crecimiento en el sector bancario del país.

“En 2017 pretendemos más que entregar el plan. La casa matriz está muy contenta con lo que ha pasado en México. Está apoyando todo lo que estamos haciendo así que tenemos un camino muy exitoso por delante. 2016 ha sido muy buen año y nos queda repetir tres o cuatro veces lo que es nuestro potencial y llegar a mil millones de dólares en 2020”, dijo Matos.

En ese sentido, el banco sigue con su plan de inversiones anunciado en 2016 para México por 5 mil millones de pesos y para este año ofrece cambiar su plataforma digital y una transformación en su banca en dispositivos móviles. A la par, trabaja en la instalación de lectores biométricos en sus sucursales y en breve el medio de acceso a su call center será el reconocimiento de voz de sus clientes.

Matos aseguró que si bien hay cambios en planes de inversiones y prudencia por parte de la población para solicitar un crédito, la banca será prudente sin que esto signifique reducir el financiamiento tanto al sector productivo o al consumo.

“Estamos interesantísimos en seguir prestando lo más que podamos. Somos un banco y tenemos que tomar nuestras precauciones pero no hay ninguna intención de no prestar o ser más conservador. Claramente es que los agentes económicos, empresas y consumidores están un poco más prudentes. Las compañías con la incertidumbre, en algunos casos han postergado sus decisiones de inversión y los consumidores han postergado decisiones de tomar préstamos para consumir más”, expuso el directivo.

En ese sentido, Matos destacó que el mercado mexicano se mantiene como un gran potencial de negocio para el banco y en un escenario poco probable de desaparición del TLCAN, la economía nacional puede recuperarse y mantener el crecimiento.

“Si el TLCAN dejara de existir, la economía mexicana es sumamente competitiva por distintas razones para mantenerse sin el tratado. Es una economía de 120 millones de habitantes, una población joven, con mano de obra trabajadora y bien capacitada y sin duda el tipo de cambio como factor de competitividad ya hizo lo que tenía que hacer”, finalizó Matos.

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